Marcus Mumford es un absoluto consumidor del tren para viajar. Pero al grupo casi les cuesta un gran disgusto.

Se les ocurrió tomar un tren hacia Texas, un tren muy controlado por la policía de fronteras, porque es el mismo que utilizan los emigrantes para poder entrar clandestinamente en los Estados Unidos, desde México, gentes que vienen de muchos países de habla hispana, no sólo mejicanos.

Al llegar a Tejas, fueron detenidos y acusados de haber ayudado a meter emigrantes en el tren de camino a los Estados Unidos.

Durante varias horas trataron de demostrar su inocencia. Sólo los abogados les salvaron de la carcel.

La anécdota está contada por el bajista Ted Dwane . Mumford and Sons  ya han empezado a dar entrevistas para promocionar su tan esperado album “Babel”, que empieza a ser como un motivo de gran polémica.