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Sonreía cuando la llamabamos Mama Africa . Una sonrisa deslumbrante con sus eternos dientes blanquísimos y sus ojos profundos , tan profundos como el corazón de su Soweto natal en Johannesburgo. Insístía en que ella no era una cantante política. Ni siquiera sabía que significaba eso. Decía que cantaba sobre su vida, sus sufrimientos , porque todos los surafricanos tenían ese sentido de reaccionar ante los acontecimientos diarios.

Miriam Makeba era una luchadora, una leyenda ,la primera gran estrella de Africa. Siempre pudo superar una vida repleta de contrariedades. Tuvo que sobrevivir a un cancer, cuatro divorcios-incluidos los del gran trompetista Hugh Masekela y del activista Stokely Carmichael-  y la muerte de su única y querida hija Bongi.

A pesar de su severa osteoartritis no ha parado de cantar , de estar en los eventos humanitarios que debía estar, como el del pasado domingo noche en Caserta . Un concierto a favor de la lucha contra la camorra italiana y por Roberto Saviano ,el escritor amenazado de muerte. Tenía un poco de fiebre ,salió a cantar muy tarde, tras la cantante napolitana Maria Nazionale. Apenas la pudieron ver una docenas de africanos. Tras cantar su eterna “Pata, Pata” y mientras saludaba a los participantes del festival, no podía respirar, se tocaba el pecho con dramática intensidad y se desvaneció. Fue trasladada inmediatamente al hospital de Castel Volturno ,pero allí falleció de un ataque al corazón. Tenía 76 años.

Esa fiebre fue también protagonista cuando cantó en aquel 19 mayo de 1962 ,en el  cuarenta y cinco cumpleaños de John F. Kennedy ,en el Madison Square Garden, el mismo día del famoso “Happy birthday” de Marylin Monroe. Cuando Harry Belafonte, su introductor activista , quiso presentarsela al presidente, Miriam apenas podía sostenerse , pero no quiso perderse el conocer a Kennedy. Belafonte también deseaba que interviniera en el homenaje a Martin Luther King ,pero como no era ciudadana americana no se lo permitieron . Ya no era ciudadana de ninguna parte.

Al participar en el documental  del activista Lionel Rogosin “Come back to Africa” y denunciar las condiciones de los surafricanos negros en el “aparteheid” del gobierno de Pretoria en los años cincuenta , tuvo que salir precipitadamente de su país natal. Se instaló en Londres y los primeros cinco años de su periodo musical londinense fueron los de mayor éxito. Incluido “Pata, Pata” ,que fue un numero uno de ventas mundial en 1967, incluso en España . El año anterior ya había logrado un Grammy por su album con Harry Belafonte ,que quería que no fuese un “tornado, sino un submarino” en la lucha de los derechos civiles.

Fue Belafonte quien le presentó a uno de los líderes de las Panteras Negras, Stokely Carmichael. Se enamoró apasionadamente  y aceptó vivir con él en Conakry , en la capital de Guinea , donde el presidente Sekou Toure quiso desarrollar un nuevo estilo africano , utilizando instrumentos occidentales para modernizar las canciones tradicionales africanas.

Desde 1968 hasta 1975 fue la embajadora de Guinea en las Naciones Unidas. Fueron muchos sus ácidos discursos , denunciando el criminal  regimen surafricano y sus consecuencias en el Africa más pobre. Pero Toure era un simple dictador unipartidista , sin tolerancia para la libre expresión o los derechos humanos. Miriam se quemó mucho durante esos años. Últimamente, detestaba las canciones que había grabado en Guinea para mayor gloria del presidente Touré y jamás volvió a cantarlas en publico. En 1973 ya se había separado de Carmichael ,al que destestaba. Un año después fue una de las grandes protagonistas en el gran acontecimiento del combate entre Cassius Clay y George Foreman en Zaire. Era ya una de las activistas africanas con mayor prestigio en todo el mundo.

Pero la repentina muerte de su hija Bongi en 1985 la convirtió en una reclusa, viviendo en Bruselas. Aún su música seguía viva . Dos años después , Paul Simon de Simon and Garfunkel, sorprendía al mundo con un fenomenal album llamado Graceland” , repleto de música surafricana. Simon decidió protegerla y era siempre ella quien abría todos sus conciertos durante su gira mundial.

Fue en aquellos tiempos, en Milán cuando hablé con ella por última vez. Con 56 años recuerdo que todavía tenía una vitalidad esplendida y seguía siendo un tornado en el escenario. Me dijo que la muerte del “apartheid” era cuestión de horas y que le daba todas las gracias a Paul Simon por haber puesto en su autentico lugar a la música surafricana .

Siempre me parecerá impresionante el tema “Soweto blues” ,que cantó con Simon. Seguía con esa sonrisa deslumbrante.

Llegaron las alegrías tras la salida de Nelson Mandela de la carcel. Miriam llegó a Johannesburgo en diciembre de 1990 , treinta años después de un largo y duro exilio. En abril del año siguiente dio su primer gran concierto en Surafrica. Era su gran retorno a casa, con Mandela siempre apoyandola. Incluso se atrevió a dar una larga gira con su primer marido, el magífico Hugh  Masekela . Luego, grabaría el emblemático album ” Homeland” , tras diez años de silencio discográfico. Estuvo a punto de ganar otro Grammy. Pero la artritis y la lucha contra un cancer empezaron a desgastarla salvajemente.

Su último gran album fue “Reflections” del año 2004. Eran entrometidas y pasionales reflexiones sobre la muerte del “apartheid” diez años después de su desaparición. Hace un par de años lanzó su última grabación “Makeba forever”. Su voz ya no era la misma. Su último concierto en España fue en enero de este año, en el Palau de Barcelona. Ella le llamaba el “Farewell Tour” (“El tour de la Despedida”). Así ha sido .

Decía estar muy cansada , tras más de cincuenta años en el mundo de la música. Poco antes de su muerte ya trabaja fervientemente en el Centro de Rehabilitación Miriam Makeba para niñas, creado hace unos siete años por su propia Fundación. Era su obsesión final, la maravillosa representación de su papel como Mama Africa. La ayuda de una niñas desprotegidas del mundo, tan huerfanas como ella lo fue desde los seis años .