A comienzos de 1988 recibo el nuevo lanzamiento discográfico de SBK, la editorial que en ese momento era mill0naria, porque había podido tener éxitos con Blur, Vanilla Ice, Boy George y Wilson Philips.

Se trataba de una chica llamada Milla Jovovich, con el lanzamiento de su album “The Divine Comedy”. Empecé a escucharlo y me enamoré de las canciones.  ‘Gentlemen who fell’ fue numero uno de PLASTICOS Y DECIBELIOS, sensacional canción. ‘It´s your life’ era impresionante.

Pero lo increíble que se trataba del trabajo de un chica ucraniana de 16 años, mucho antes de que fuera actriz y famosa. Era una preciosidad, pero con una candidez increíble cuando llegué a conocerla en Londres. Pero luego tuvo problemas con su pasaporte ucraniano y el album no recibió la promoción que merecía.

Desapareció del mercado. Hubo un segundo intento, con un grupo que formó con Chris Benner llamado Plastic Has Memory, pero era mucho más oscuro. Tampoco resultó.

Luego, llego todo su enorme éxito en el cine. Pero ella nunca se ha olvidado de la música. Nunca. Ella dice ahora que su compañía no sabía lo que hacer con una chica de 16 años que le gustaba el folkpop apasionadamente. Todavía no habían llegado los tiempos de Norah Jones.

Pero ahora Mila ha vuelto con un temazo llamado ‘Electric Sky‘, producido por su viejo compañero de música Chris Benner. El album aparecerá en octubre y se llama “Sweeter than madness” y en él participa su viejo amante, Stuart Zender, el bajista de Jamiroquai.