MICK JAGGER Y SUS 70 AÑOS

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Mick Jagger es uno de los últimos titanes del rock. Especie a extinguir como el tigre de Tasmania.  Aunque en realidad es una volcánica fuerza de la naturaleza. Una carismática criatura capaz de seducir con o sin los Rolling Stones. Este viernes cumple 70 años. Todavía se pavonea en los escenarios, tras cincuenta años cubiertos de escándalos, dinero, drama, música, fama, drogas, sexo y genio. Casi  es  el hombre que define una era. Todo este personaje es Mick Jagger.

Todavía parece increíble que este cantante que comenzó su vida artística imitando viejos blues americanos, convirtiendose también en un azote de la caduca sociedad británica, haya acabado codeándose con la aristocracia y se haya refinado como un autentico “gentleman” .

Hasta el punto que es Sir, Sir Mick Jagger. El hijo de un modesto profesor de gimnasia de un barrio de baja clase media que quería ser cantante. Ha luchado para transformarse en  ese póster del más enrevesado hedonismo, un rebelde de efemérides, un andrógino personaje con toques bisexuales y epicúreos apetitos hetereosexuales.

Todavía exhibe su sibarítica forma de vida a base de de arrogancia, obsesionado con la cultura de perpetuarse como una estrella del rock. Por supuesto, se atreve todavía a exponer sus dramas y sus pequeñas tragedias, detalladas por una prensa meticulosa y tan perversa como él mismo.

Increíble que un chaval que empezara a estudiar en la escuela pública londinense de Económicas se haya convertido en uno de los multimillonarios más famosos de la Gran Bretaña, con una fortuna que sobrepasa actualmente los 550 millones de euros. Pero está obligado a gastarla en sus mujeres, en sus hijos, en sus nietos.

Quizá más que Sir es ahora el Patriarca de los Jagger. Se ha casado sólo dos veces. La primera, con la nicaraguense Bianca Pérez de Macías por lo católico y con la norteamericana Jerry Hall por el rito indonesio.

Tiene siete hijos de cuatro madres diferentes. Además, cuatro nietos. Su primogénita se llama Karis, la hija de la cantante negra Masha Hunt. La segunda se llama Jade, la hija que tuvo con Bianca. Con Jerry Hall tuvo cuatro hijos: Elizabeth, James, Georgia May y Gabriel. Finalmente, el séptimo, el benjamín, se llama Lucas, fruto de su relación con la modelo brasileña Luciana Giménez.

Personalmente, me contó que hace unos años pudo reunir a todos sus hijos en uno de sus cumpleaños y se puso a llorar como un pobre abuelo. Y me lo contaba con un toque de acento asexuado, con una femeneidad más propia de una madre que de un padre.

Una vez le pregunté sobre sus supuestas aventuras bisexuales y me volvió a contestar con tono femenino que, probablemente, todo fuera producto de aquella época, de los lascivos años setenta, cuando se había inventado la píldora y no existía o no se conocía el sida.

Alguien dijo que Mik Jagger se ha acostado con cuatro mil mujeres. Es exagerado, mentiroso e imposible. Claro que su lado femenino le ha convertido siempre en el mejor compañero de las mujeres. Las entiende, las ama, las comprende y tiene la misma frialdad con ellas que Oscar Wilde con su esposa Constance.

Quizá lo aprendiera de un chica espabilada y de moral sexual como la “groupie” Pamela Des Barres, que se graduó con la mejor nota en su “high school” al pintar los “cojones” de Mick. Un cuadro feliz de genitalia, aunque Keith Richards, su compañero, su amigo de toda la vida, describiera el pene de Mick como de muy pequeño, en su famosa autobiografía “Life”.

Una vez , Marianne Faithfull, la “novia eterna” de Mick, me contó que a Mick siempre le hubiera gustado acostarse con Keith, su mejor y su peor amigo al que nunca ha comprendido del todo.

Pete Townshend, el líder de los Who, uno de los presumibles “amantes masculinos” junto con David Bowie, dijo en la prensa que era un pene normal.

Mick es el perfecto Eros que definían los griegos como una deidad primordial, capaz de encarnar no solo la fuerza del amor erótico sino también el impulso creativo de la naturaleza, como la Luz primigenia.

Pero esa “luz” siempre alumbraba con una tendencia perversa. Amanda Lear, la travestí favorita de Salvador Dalí, me contó a finales de los años setenta  en su propia casa en Por Lligat, que estaba justo en frente de la del pintor, que Mick era un entusiasta de los travestís. Me lo creo, porque lo he visto con mis propios ojos. Justo la noche en que actuaron los Rolling Stones  por primera vez España, vi subir a su suite al propio Mick Jagger con tres travestís acompañados por el mismísimo Billy Preston, que durante aquella gira era el teclista de los Stones.

Son simples anécdotas de su carácter a veces rudo, sucio, vicioso, absolutamente demoníaco. Como cuando se enteró en pleno rodaje de “Perfomance” que Keith se había acostado el primero con su novia Marianne Faithfull. Como en la película aparecía la amante de Keith, la actriz alemana Anita Pallenberg, en una de las escenas de cama aprovechó para tirársela. Frío, sin piedad, como un pistolero de las películas de Clint Eastwood. Keith Richards jamás se lo ha perdonado. De ahí toda la basura de Mick en «Life«. Todo ese rencor se deposita en la autobiografía de Keith cuando le llama “Brenda”, su Majestad del pene corto.

Pero ha habido más víctimas de Mick dentro de las  estrellas del rock. Por ejemplo, Bryan Ferry, el líder de Roxy Music. Bryan Ferry estaba terriblemente enamorado de Jerry Hall, la típica magnolia tejana, que como modelo había aparecido en la portada de “Siren”, uno de los mejores álbumes de Roxy Music. Mick no sólo se la quitó a Bryan, incluso lo ridiculizó, con una retorcida historia en un hotel suizo donde Ferry grababa su album “The Bride Stripped Bare”, en referencia a la obra del mismo título de Marcel Duchamp. La canción “Can´t let go” es un desesperado lamento de Ferry. Eso fue en el año 1977.

Casi veinte años después, su nueva víctima se llamaba Eric Clapton, que enamorado terriblemente de la modelo Carla Bruni previno a Mick de que dejara en paz a la chica, de otra forma se iba a enfrentar con él. Lejos de intimidarse, para Mick fue la sangre que estimula y provoca al “tiburón” sexual que lleva dentro. Carla Bruni fue la nueva amante de Mick Jagger durante más de tres años, a pesar de que Jerry Hall, acababa de quedarse embarazada de Gabriel, el cuarto hijo de ambos.

Pero Mick Jagger también quedó atrapado por la ferocidad sexual de Carla Bruni, a la que dedicó un soberbio tema llamado “Sweet Thing”, en su tercer album en solitario, lejos de los Stones, titulado “Wandering Spirit”. Cuando hizo la presentación del album en Nueva York, donde le entrevisté, nos regaló a todos un CD con ese tema, envuelto chocolate. Pero en la fiesta neoryorkina para celebrar el album estaba Jerry Hall. Ni noticia de Carla Bruni. Todavía era un secreto, aunque un secreto a voces.

Pese al carácter depradadoramente sexual de sir Mick o Brenda, Jagger presume de ser un padre fiel, amante de sus siete  hijos y un padre ejemplar, capaz de no darles todos los caprichos económicos que quieran, porque hubiera sido la política de un mal padre.

Vamos, le cuesta una barbaridad soltarles una libra esterlina. Mick Jagger es un roñoso depresivo y recalcitrante. Me contó el gran guitarrista Jeff Beck que Mick cuenta en libras esterlinas, cuenta en chelines. Es mezquino, represivo e inconsecuente con su fortuna. Tiene una casa preciosa en Richmond, un chalet en la Costa Azul Francesa, un apartamento en Central Park en Nueva York, las dos casas en la isla Mustique, en las Barbados y un nuevo apartamento en París para que los disfrute su novia de los nueve últimos años, la diseñadora Li Wran Scott , situado en la Rive Gauche, donde probablemente pasarán juntos el setenta cumpleaños de Mick.

La salud, el aspecto físico de Sir Mick siempre ha sido un tema recurrente. Pese a la leyenda, Mick Jagger no ha abusado tanto ni de los “porros” ni de la cocaína ni de la “heroína” como se cree la opinión generalizada.

El terreno de las drogas era de Keith. Es más, se sabe que desde hace veinte años, Mick no toma ningún tipo de drogas como no sean reconstituyentes.  Su única droga es amasar su fortuna, ser el personaje de su propia leyenda. Charlie Watts me contó que si Mick se toma un whiskey se marea y sólo empieza a decir tonterías. Bebe agua, naranjadas, muchas naranjadas. Lo he visto con mis ojos. Come lechuga, alguna vez un filete e hidratos de carbono.

Corre todos los días tres kilómetros en la cinta. Hace un poco de pesas para la tonalidad muscular, corre en bicicleta, hace ballet, baile, pero  nunca traspasa un límite en su dieta ni en su ejercicio.

Desde hace tres años asegura que busca los mantras a través de la meditación trascendental que práctica diariamente. Es agnóstico, pero se ha acercado a la filosofía budista en los últimos tiempos.

Le gusta el fútbol, pero es un “hoolligan” del cricket, hasta el punto de crear un negocio sobre el crickett, fundando Jagged Internetworks. Cada día invierte más en su productora cinematógrafica Enigma.

En la actualidad, produce la biografía de James Brown y una película de dibujos animados sobre la historia de las canciones de los Rolling Stones, titulada Ruby Tuesday. Vota al partido laborista, tiene cierto toque de intelectual de izquierdas, pero jamás mezcla la política con sus negocios de la música.

Aborrece a los “tories” y es un gran enamorado del iPad. Siempre tiene uno a su lado. Le importa una mierda que le llamen Peter Pan y es exageradamente individualista, rebelde, iconoclasta, frío, cruel, odia la nostalgia  y no le importa decir que lleva el demonio dentro. Ya lo dice en su mejor canción “Sympathy for the devil”:

”Al Igual que cada policía es un criminal y todos los pecadores santos  y cara o cruz es lo mismo, llámame simplemente Lucifer”

Happy birthday, Luci.

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1 comentario
  1. Izzydreen dice

    Billy Preston era gay, así que no me extraña la anécdota de Jagger y él en Barcelona.
    Pero Jagger demuestra que, pese a los vicios que puedas tener, la constancia es la mayor de las virtudes y se sobrepone a todo lo demás.
    Raramente he visto esa cualidad en el pop español, donde las bandas se separan tras poco más de 10 años y no siempre tenian tantos defectos como él… él lleva 50 al frente de los Stones, pese a tener tantos lastres arrastrando.
    Fenomenal artículo Julián. Y felicidades al homenajeado.

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