Bueno, vamos con los comentarios a los veinte mejores albumes del 2011, como todos los años sucede en PLASTICOS Y DECIBELIOS, desde hace casi cuarenta años.

Es una práctica muy delicada, una propuesta de ingeniería cada año, pero siempre con los criterios de calidad, popularidad y penetración como vanguardia.

Siempre lo hacemos de menos a más.

NUMERO VEINTE

GOTYE: “MAKING MIRRORS”

Este es el tercer gran álbum, el de su consagración de Wally de Backer, el belga de Brujas que emigró a Australia y donde esta año ha logrado la canción del 2011, la sensacional ‘Someboy Theat I Used to know'. Gotye es un extraordinario compositor, un gran multi-nstrumentista, capaz de lograr sólo una  sónica individual en diferentes temas como Give me a Chance y la impresionante con metales, I feel better.

NUMERO DIECINUEVE

THE KILLS: “BLOOD PRESSURES

Fue muy ventajoso que Alison Mosshart viviera una experiencia con Jack White, en aquel irreverente grupo que era The Dead Wheather. Jamie Hince tuvo tiempo para componer las mejores canciones de la historia de los Kills, en este imprescindible cuarto álbum. Volvieron a grabar en ese extraño estudio que el Key Club de Michigan. Me gusta el minimalismo de algunas canciones, con temas sensacionales como ‘Future start slow' y la gran ‘The Last Goobye'.

NUMERO DIECIOCHO

ELBOW: “BUILD A ROCKET BOYS

Me contaba Guy Garvey que su gran reto en este álbum era no mirarse al ombligo y desarrollar una réplica muy aproximada de la obra maestra que fue “The Seldom seen Kid”. Este álbum es otra cosa. Efectivamente. Es un desarrollo más profundo de lo que el grupo puede lograr,  tocando en directo en el estudio. Desde ese punto de vista son sensacionales ‘Open Arms' y ‘Lippy Kids'.

NUMERO DIECISIETE

MY MORNING JACKET: “CIRCUITAL

Los “locos” de Louisville han ido más lejos en este su sexto álbum. No quieren quedarse como el mejor grupo, técnicamente, en directo. Ha tratado de generar canciones menos difíciles de entender. En ese sentido, Jim James ha trabajado hasta la extenuación. El arranque del album, con los dos primeros temas es terrible, fenomenal. Hay mucho sentimiento en ‘Victory Dance' y brillantez en el arreglo, en la forma de cantarlo en ‘Circuital'.

NUMERO DIECISEIS

KASABIAN: “VELOCIRAPTOR

Es el álbum más dinámico de los cuatro que han hecho, pero jamás superarán la mágica locura, la frescuara del primer album. Aunque desde luego es bastante más brillante en arreglos ,en el reconocimiento de otro tipo de rock a lo británico. ‘Re-wired' es el mejor ejemplo de que pueden recuperar la más fuerte herencia del rock inglés de los Kinks, de los Pretty Things, pero con una sonoridad también revolucionaria. ‘Velociraptor', el tema que da título álbum, es una apuesta al verdadero futuro del grupo.

NUMERO QUINCE

ROBBIE ROBERTSON: “HOW TO BECOME CLAIRVOYANT

Para la edad que tiene, el viejo líder de The Band, la mano derecha de Bob Dylan en los sesenta, todavía es un magnífico compositor y sabe manejar el rock de siempre, con las nuevas técnicas. Está como siempre su gran amigo Eric Clapton, pero también Trent Reznor y la producción moderna y extraodinaria Marius de Vries. Álbum muy, muy inteligente.

NUMERO CATORCE

YOUNG THE GIANT: “YOUNG THE GIANT

Fantástico debut de esta banda californiana, que me asombraron cuando los ví por vez primera en el Roxy de Los Angeles. Me impresionó la voz , la espiritualidad y la técnica de su cantante Sammer Ghadia, de oringen hindú. Le da toda la presión y la profesionalidad en sonido del grupo. Esta es una de la razones de por qué el rock sigue vivo en los colleges americanos, en la forma de tocar entre varios amigos que se juntan , porque tocan muy bien. El grupo debe tener un excelente futuro. Hasta el último single, ‘Cough Syrup' es absolutamente deslumbrante, con un sonido muy directo.

NUMERO TRECE

DRAKE: “TAKE CARE

A Kanye West le ha salido un duro competidor en este canadiense, que trata de re-inventar la sónica, las normas de un nuevo r´n´b , una nueva música negra que trata de desprenderse de la tiranía del hip-hop. Drake incluso ha invocado el nombre de Marvin Gaye, al grabar en el estudio que el cantante de la Motown fundó en Los Angeles. Drake no sólo basa su mérito en el ritmo, busca apasionadamente la melodía y las consigue con una facilidad deslumbrante.

NUMERO DOCE

JAMES BLAKE: “JAMES BLAKE

Otro álbum de debut asombroso. A Blake se le montó primero como el nuevo principe del “dub-step”. Pero, sinceramente, es algo más que eso. Lo demostró con la versión de Feist de ‘Limit to your love', que era hasta inventiva por la utilizazión del auto-tune. Pero en ese tema decisivo que es ‘The Wilhelm scream' demuestra su talento, minimalista, con mucha sensibilidad y una gran facilidad para demostrar como se puede programar electrónicamente con mucha inteligencia.  También tiene a su favor el gran misterio de su voz, tan produnda.

NUMERO ONC

BON IVER: “BON IVER

Todo esperaban algo más en este segundo álbum, pero es difícil seguir la estela de un álbum de debut tan íntimo y creativo como “For Emma, Forever ago”. Este segundo álbum es más relajado en melodías. Justin Vernon ha tenido muchas presiones. Por ejemplo, se ha querido desprender ipso facto de aquel bosque complicado de armonías de Emma. Ha querido cantar más simplemente y darle fuerza a las letras y a las melodías sensibles. Vernon insiste, de todas formas, que no quiere ser el aburrido cantante con el sólo apoyo de una guitarra.

A seguir con los diez mejores albumes del año 2011.