MARILYN MANSON ES LEWIS CARROLL

Un escritor esquizofrénico, aislado en un extraño castillo, está atormentado por noches de insomnio y por visiones de una chica llamada Alice. Hasta que descubre que la propia Alicia es el claro síntoma de su propia invención. Entonces, el escritor se rinde y se desespera al saber que todas sus pesadillas ya saben su nombre.
Este es el guión con que se ha enfrentado Brian Hugh Warner, desde luego, más conocido como , ahora que ya ha terminado su séptimo álbum en las colinas de Hollywood, un buen disco llamado “The High End of Low”, que contiene su pieza maestra en un canción apocalíptica, que raya en el primivitivismo del juicio final a la que ha titulado “Arma-goddamn-motherfuckin- geddon”.
Marilyn Manson vuelve a provocar quizá con un discurso lineal, embutido en el “hard-core” de su rock violento. Una apariencia  e imagen de serie B como Ed Wood o como un personaje masoquista de Tim Burton, pero que en realidad esconde a una personalidad fascinante y con una soberbia preparación intelectual, a pesar del maquillaje de capa facial y provocación.
Marilyn Manson comenzó con la pintura, vendiendo cuadros a los vendedores de drogas y acabó años después con la inauguración formal de lo que llamó La Edad de Oro de lo Grotesco, una exposición única el centro cultural de los Angeles. Exposiciones que luego se repitieron en París y Berlín. Hasta formar la “Celebritarian Corporation” y filosofear su nomenclatura con la frase:”Nosotros vendemos nuestra sombra a todos los que están con nosotros”. Hay una galería de Arte Celebretarian en Los Angeles, en Miami, y en Sttugart, porque se lo prohibieron en la catedral de  Colonia. Una de las perversiones generalizadas de Marilyn es la de un Jesuscristo de tres cabezas ., una apología de su propia canción “Anticristo Superstar”.
Siempre ha estado obsesionado o psicoanalizado por la figura de Cristo. En Madrid ha estado ya en varias ocasiones en el Retiro, para encontrarse con la estatua de El Angel Caído, una pequeña obra maestra de Ricardo Bellver  del año 1877, inspirada en “El paraíso Perdido” de Milton. Para algunos es la única estatua pública en el mundo dedicada a Lucifer. Manson nos dijo que había otras cinco en el mundo.
Marilyn Manson tiene filmado el setenta por ciento de un film de cinco millones de dólares para la Universal, titulado “Phantasmagoria”, como en los Caprichos de Goya.
Filmado en el castillo de Sintra (Portugal) y en otros viejos castillos rumanos y draculianos, Marilyn es Lewis Carroll, en sus pesadillas enfrascado con Alice, y el “alter ego” de Alicia, interpretado por  Evan Rachel Wood, su actual pareja y la causa oficial de su divorcio con la reina de los burlesco Dita Von Teese.
Marilyn se ha embutido tanto en el papel de Carroll que asegura haber heredado muchas tendencias de Charles Dodgson, que en su filosofía de “Jekyll y Hyde” decidió llamarse Lewis Caroll para crear su propias historias vitales y fantasmales. Un camino de perversión para no conocer nunca la naturaleza del amor y mucho menos el encuentro de la felicidad.
Para los intelectuales que Marilyn Manson se crea Lewis Carroll, porque los dos cambiaron sus nombres de origen, resulta hasta grotesco, pero no lo es para el príncipe del cine de la tinieblas, el chileno Alejandro Jodorowsky, que con el dinero de David Lynch, de Nick Nolte y del propio Manson rodará este verano su viejo proyecto “King Shot” .
Marilyn Manson protagonizará el papel de un papa de 300 años de edad, descompuesto tras un holocausto nuclear, que es la redención de una especie de “frankeistein mutante”  que interpreta Nick Nolte.
Santiago Segura también está en el reparto. Asegura Jodorowsky que le encantan las películas de “Torrente” y que le pidió al propio Segura su participación.
Los videos y mucha de la iconografía de los discos de Manson han rendido  tributo a Jodorowsy, a través de sus películas “Santa Sangre” y “El Topo”. Hubo un tiempo en Manson estuvo también obsesionado con el cineasta chileno, hasta tal  punto que Jodorowsky ofició  la boda de Marilyn y Dita Von Teese, en diciembre de hace cuatro años, en el castillo Gurteen, en Escocia. El matrimonio puso el punto final al divorcio, cuando Dita se quedó con los tres gatos que ambos tenían en común. A continuación, él vendió su casa de Chatsworth, que una vez perteneció a Barbara Stanwick y Robert Taylor.
Hay muchas otras dicotomías en la personalidad de Manson. Por ejemplo, fabrica absenta, ha lanzado al mercado “Mansinthe”, hecha en Suiza. Ha logrado que expertos la catalogaron la segunda más valorada en el mercado tras “Versinthe”. El año pasado ganó una medalla de oro el competición de World Spirits, en San Francisco.
El otro día su actual pareja, la actriz de “The Wrestler”, Evan Rachel Wood, con sus 21 años de inocencia y perversión, le aconsejó a Briney Spears, que hiciera un dueto con Manson, tras comprobar como la Spears hacía una especie de “strip-tease”  con la versión de “ Sweet dreams” del cantante.
En su nuevo álbum, Marilyn  demuestra que no ha perdido la forma en el arte de la provocación, ya no sólo con la portada, con las luces de neón en la cabeza, es que  el segundo tema del álbum se llama “Pretty as a Swastika”(“Bonito como una Swastika”).  Así de claro.

Abajo, el clip de "Leave a scar"