Talk Talk fue uno de los grupos con más prestigio de los años ochenta, a pesar de que desarrollaran el aspecto electrónico más que el conservador del rock.

Talk Talk tenían un genio. Mark Hollis, el cantante y compositor de canciones como ‘Such a shame', ‘Life what you make it', ‘Living in another world by', o la obra maestra ‘It´s my life', que hace ocho años la volvieron hacer éxito el grupo americano No Doubt.

Ahora se cumple 35 años de la fundación del grupo. Hace unos años, se publicar un libro y un disco, en el que participan Arcade Fire's Richard Reed Parry con la versión de  “I Believe in You”, Do Make Say Think con Broken Social Scene's Kevin Drew and Weezer's Patrick Wilson con “New Grass”, Alan Wilder with My Brightest Diamond's Shara Worden juntos en “Dum Dum Girl”, entre otros.

Paralelamente, hay un libro muy interesante repleto de fotos y homenajes del propio Richard Wright de Pink Floyd, antes de morir y que, efectivamente era amigo de Hollis.

Dos veces entrevisté en mí vida al problemático, huidizo y misterioso Mark Hollis, siempre reacio a las entrevistas. La primera vez fue en París con el lanzamiento espectacular del último álbum de Talk Talk, titulado “Laughing Stock”, el primero y el último con Polydor, recién fichados. Hollis no soportaba a sus compañeros. Esa es la impresión que me dió.

Siete años después volví a entrevistar a Hollis. Esta vez, en Londres, promocionaba su único, extraño e interesante álbum en solitario, titulado con su nombre. Fue un fracaso.

Mark Hollis no ha vuelto a hacer nada, salvo colaboraciones. Vive en Londres. Se ha retirado de la industria de la música .  Ha dicho declarado sobre su decisión de retirarse de la música:

“Elijo por mi familia. Quizás otros sean capaces de hacerlo, pero no puedo salir de gira y ser un buen padre al mismo tiempo”. .

A pesar de la ausencia de Hollis del ojo público, continúa siendo mencionado en la prensa musical como un ejemplo de un artista que se negó a sacrificar su ambición artística por el éxito comercial y como unverdadro stímulo ara los artistas actuales. [6] [7] [8]

Mark  Hollis se mudó del campo a Londres para proporcionar a sus dos hijos un ambiente más pacífico.