James Dean Bradfield, el magnífico guitarrista y compositor de las excelentes canciones de Manic Street Preachers acaba de hacerle unas declaraciones al periódico Daily Record, en las que poco más o menos condena a muerte a la música de grupos con guitarras. Habla de su país.

Esa reflexión se la hace a sí mismo al repasar en estos días la lista de los 40 temas más evndido en Inglaterra y donde parece ser que no aparecía ni un sólo grupo con guitarras, con cierta dignidad. Ni una sóla canción de éxito.

Bueno, es una reflexión apropiada, pero nada nueva. Entre el Factor X y las nueva vida con los ordenadores, se va perdiendo la costumbre de que un chico joven se comprometa a comprarse una guitarra , empiece a tocar con ella, componga alguna canción  y trate de hacer un grupo. Es signo de los tiempos.

Así que esto es lo que ocurre. Y, practicamente, se hacía el mismo planteamiento el propio por las débiles ventas de UN BUEN ALBUM, “No Line on the horizon”, comparandolas con anteriores álbumes.

James Dean puede que se haga muchas preguntas, porque el último álbum de los galeses, el formidable “Postcards for a young man” ha sido  de los albumes menos vendidos por el grupo  en el Reino Unido. Casi un pequeño fracaso, a pesar de su excelente calidad.

Pero es lo que hay, lo que toca, con Factor X a tope, con los mediocres temas de las listas de éxito. Pero la culpa también es de la industria.

Una basura lleva a otra basura, mientras no se protege a la buena música. No es casualidad que His Master Voice también haya caido. La cadena de tiendas de discos en Inglaterra, que parecía  poder con la decadencia, alejandose de los fracasos y cierres de tiendas como las de  Virgin o la Tower, también ha caido al abismo. En enero han cerrado 40 tiendas en Inglaterra y la caida de venta de álbumes es escandalosa.

Ya estamos en otro formato. Creo.

Abajo, el fenomenal ‘It´s not war; is the end of love'.  De la música  de  guitarras, se podría apostillar.