LA MADRE DEL MP3 Y EL GRAN DESASTRE SONORO

La madre del mp3 es Suzanne Vega. Su tema en acapella 'Tom´s dinner' fue el que usó Brandenbourg para su primer experimento. Suzanne tiene ahora 52 años.

La madre del MP3 no es otra que Suzanne Vega. En estos días promociona su nuevo album “Close-Up Vol. 3: States of Being”,  la recreación de volver a grabar que todos conocemos.

Más danza sobre el mismo circulo. Pero si le preguntas si está orgullosa del MP3, ahora, casi dice que sí. Años atrás cuando perdió ventas y se quedó sin compañía de discos, no parecía estar tan de acuerdo. Vega advierte que ha hablado varias veces con el inventor del MP3 y ambos aseguran que fue una casualidad. Maldita casualidad. Quizá, quiza… por culpa del MP3, estamos donde estamos

Karl Heinz Brandenbourg escuchaba la radio alemana y se fijó en el tema de Vega, ‘Tom´s Dinner’, una acapella. Pensó inmediatamente que era el tema perfecto para desarrollar su compresión digital que luego conoceríamos como MP3.

Lo que está claro es que la canción que ha dado con los huesos en un funeral de toda la industria discográfica. Comprimir once veces el sonido digital de un CD, significaba la muerte del propio CD, el funeral de los discos físicos y el entierro de las compañías discográficas, tal como se entendían desde los años cuarenta del pasado siglo. No ha tardado mucho desde 1991, cuando el invento de Brandenbourg.

Jamás puede un ser humano ir contra del desarrollo tecnológico, del desarrollo de la sociedad. Lo que ocurre es que la misma sociedad ha utilizado mal, muy mal el invento de Bradenbourg.

Sí, muy positivo tener miles y miles de canciones en un pequeño aparato, en el ordenador.

Pero, ¿a que precio?.

La calidad de sonido del MP3 pierde al menos el cuarenta por ciento con respecto a los discos analógicos y un treinta de los CD. La comprensión digital es la muerte de la calidad del sonido.

¿Como ha repercutido el uso del MP3 en el mundo de la música?. Aunque cada vez hay una mejora sustancial en el “streaming” de audio, el MP3 ha crecido negativavamente, muy negativamente.

Se hace ya como norma música excesivamente comprimida digitalmente, lo que produce un recorte escandaloso de la verdadera dinámica de los sonidos naturales, de los instrumentos acústicos  e incluso los electrónicos. La pérdida de de riqueza armónica en graves, en agudos, en medios.

Bueno, no quiero seguir y ponerme técnico. Es una mierda la compresión digital. Pero es lo que tenemos. Adiós, alta fidelidad. Adiós mejorar estudios de grabación, calidad de sonido. Comprimir, comprimir. hasta la vida.