EFE2014020522481-movilEn lugar de cantar, Madonna y las integrantes de la banda rusa  Pussy Riot hablaron apasionadamente de derechos humanos en el concierto organizado por Amnistía Internacional.

Madonna se aprovecha de cualquier cosa para ser el niño en el bautizo,la novia en la boda,incluso la muerta en el entierro. Cualquier cosa.

Madonna reveló a los miles de asistentes al concierto del miércoles que recibió amenazas de muerte por apoyar a Pussy Riot cuando dos de sus integrantes fueron encarceladas acusadas de vandalismo tras protestar en una iglesia rusa en 2012.

“¿Tenemos que luchar por el derecho a ser libre, a expresar nuestros pensamientos, a tener una opinión, a amar a quien queramos, a ser lo que somos?”, preguntó la estrella pop, quien se respondió con una palabrota.”Que os jodan”.

“Siempre me he considerado una luchadora por la libertad”, acabó Madonna.

En el estadio Barclays en Brooklyn, Madonna presentó a Maria Alekhina y Nadezhda Tolokonnikova, quienes fueron liberadas en diciembre. A través  de un traductor,dijeron que les agradaba estar ahí pero que debían seguir trabajando para liberar a quienes siguen presos.

“Gracias a todos los que fueron valientes para preocuparse y expresarse contra la injusticia y decir la verdad”, dijo Alekhina.

“Rusia será libre”, gritaron a coro junto con la multitud antes de abandonar el escenario.

Aunque Madonna y Pussy Riot no cantaron, los Flaming Lips y Yoko Ono cerraron el concierto que duró más de cuatro horas, mientras que los  Imagine Dragons se llevaron el éxito del concierto.

El concierto “Llevemos los derechos humanos a casa” organizado por Amnistía Internacional también incluyó presentaciones de Cake, the Fray, Bob Geldof, Tegan y Sara, Colbie Caillat y Cold War Kids. Fue el primer concierto de la organización desde los dedicados a los derechos humanos celebrados de 1986 a 1998 en los que se presentaron U2, Bruce Springsteen, Sting y Peter Gabriel.