El gran Orlando Weeks, alma de Maccabees

Lo primero que medó perplejo y un poco triste es que sólo tres o cuatro críticos y menos de la mitad del aforo del Palacio de Deportes de Madrid vimos la apasionada, excelente y, técnicamente, inmejorable actuación de los Maccabees.

La profunda y maravillosa voz de Orlando Weeks nos meten en un mundo onírico de rock vanguardista, con algunos toques minimalistas de sinfonismo de los setenta , quizá producido por el gran amor de la banda a bandas como Genesis o la excelentes producciones de Peter Gabriel.

Keith Richards decía que un grupo con dos guitarras o tres guitarras puede sonar como uan sinfónica. Pues, en el caso de Maccabees, con la ayuda de Wil White en los teclados, al que sólo utilizan en la giras, todavía el resultado es multiplicador. White pone mucho sonido de mellotron, como en los primeros tiempos de King Crimson.

Sonido fantástico, con excelentes armonías. Maravillosa versión de ‘Child', sólo para empezar o  el increíble ‘Pelican', para acabar.  Sin despreciar grandes temas anteriores como ‘Love you better', fantástica poco antes de acabar.

Me gustan mucho los Maccabees y es un grupo que crecerá muchísimo. Su tercer album “Given to the wild” es uno de los grandes del año. Y tocan en un universo más allá de las estrellas de los noventa.

Esto fue lo que tocaron en Madrid:

ChildForever I've KnownWall of ArmsCan You Give ItGlimmerGoHeaveFeel to FollowUnknowLove You BetterPelican