Aunque ya su mundo no es lo que fue, no se rinden y publican su nuevo álbum, con el título de “Walk between worlds”, el primer álbum de estudio de la banda desde aquel irregular  “Big Music” de 2014.

El nuevo disc o  ha sido producido por el propio grupo,  con Andy Wright y Gavin Goldberg, que ya trabajaron en “Big Music”. Las canciones de la cara uno como “Summer” y “The Signal and The Noise”  vuelven al mundo de las  guitarras .   La segunda mitad explora sonidos más cinematográficos, con la canción que da título al disco  y “Barrowland Star”, ambas con dramáticas orquestaciones grabadas en Abbey Road.

Uno de los temas principales del álbum es Barrowland Star, que lleva el nombre del salón de baile en el East End de Glasgow que ha sido el lugar de muchos espectáculos memorables de Simple Minds. . Para Jim y Charlie tocar en el Barrowland siempre fue un gran acontecimiento, una mezcla de emoción y miedo, parecía como si estuvieran a punto de participar en una pelea de premios en lugar de simplemente tocar en un concierto de rock.

El diseño de la portada del álbum es del l brasileño Heitor Magno, cuyo trabajo a menudo es un montaje surrealista de imágenes de colores vivos y fotografías en blanco y negro. La imagen que ha creado para  el álbum es representativa de la metamorfosis de Simple Minds. El personaje central en la portada tiene un extraño parecido con un joven Jim Kerr