david_bowie_ziggy_lou_reed_kiss (1)El día 1 de agosto de 1971, llegaba a Nueva York para firmar el más importante contrato de su vida. De la mano de su manager, Tony De Fries rubrica un acuerdo con RCA Records, en el que su nueva compañía se compromete a pagarle 37.500 dólares por los tres próximos álbumes. Es decir, “Hunky Dory”, Ziggy Stardust” y “Aladdin Sane. Nada más ni nada menos.

Pero el viaje a Nueva York no es sólo por eso. Quiere conocer personalmente a su ídolo de la “gran manzana”: Andy Warhol. Bowie vivía su época  a lo Greta Garbo. Un pelo largo, larguísimo, como había recalcado en la portada no censurada de su último álbum, “The Man who sold the world”.

Nadie sabe si Bowie tenía cita previa aquel 2 de agosto  de 1971, en St. Mark Place, en la “Factory” de Andy Warhol. Pero hasta la  banda de “freaks”, los perversos “drag queens”  y los estrambóticos ayudantes de “Drella” Warhol se quedaron perplejos ante la comitiva llegada directamente desde Londres. David Bowie llevaba un sombrero ancho y caído hacia un lado, unos pantalones anchos a la moda de Oxford y un calcetín rojo y otro azul, con zapatos con plataforma .

El perfecto personaje excéntrico y  andrógino. Hasta su esposa Angie parecía más masculina que su marido, vestida con un traje de lino. Y ni que decir del manager Tony De Fries, que recordaba aquellos personajes del gangsterismo siciliano de los tiempos de Elvis.

Un tímido Bowie toma la palabra y aduce que es un gran fan de la obra de Andy Warhol desde que a primeros de año vió representado “Pork” en un teatro londinense. Le pide al pintor que compruebe sus cuatro años de aprendizaje de mimo con el gran maestro Lyndsay Kemp y Bowie le hace una representación absolutamente delirante de un mimo que se saca los intestinos por la boca y hasta su propio corazón para entregarselo a Andy.

La película entera de la actuación ante Warhol acaba de ser presentada en “Five years” ,  un film de la BBC sobre Bowie de aquellos años. La “actuación” de David acaba con tocarle a la guitarra la canción “Andy Warhol” , que acaba de grabarla para su próximo álbum,”Hunky Dory”.

No sabemos lo que le pareció a Warhol aquel extraño inglés, pero mandó a uno de los personajes de “Pork”, el increíble Tony Zanetta, al que Bowie había conocido en Londres con esa obra, como presidente entre los “asuntos “ de la Facory y Bowie. Zanetta llamó a continuación  a , al que Bowie  conoce horas después. Quince años más adelante,  nos contó que desde un primer momento tuvieron afinidades artísticas. Aunque dice Lou que también estaba alucinado de su aspecto andrógino .

También le chocó su furor por Iggy Pop. A Lou, David  le pareció un ser “excesivamente sofisticado”. Pero se inició una gran amistad, con complicidad sexual incluida. Lou había dejado a la Velvet Underground el verano anterior y trabajaba por 40 dólares semanales en el bufete de su padre en Long Island.   El ideal de su madre.

Dvid Bowie se encargó de convencer a  su manager De Fries de conseguirle un nuevo  contrato  discográfico a toda costa a su amigó e ídolo Lou Reed. De Fries logro que RCA UK, el sello de Bowie, le firmara un contrato a finales de año. Lou Reed viaja a Londres en diciembre de aquel año 1971 . Angie le encuentra un “ “flat” en Earls Court y graba su primer album con Richard Robinson , el hermano de Lisa Robinson, una periodista amiga de Lou. Con Rick Wakeman y Steve Howe de Yes y otros abominables músicos londinenses .El album es un fracaso, cuando aparece en abril del año siguiente.

Lou Reed acude una vez más a su mentor Bowie , que está en pleno proceso de creatividad con Ziggy Stardust , se encarga no obstante una vez más de Lou. En el mes de mayo, David Bowie se encarga de grabarle siete temas como maquetas en los estudios Trident, compartiendo horas con Mott The Hoople , a los que había escrito la sensacional “All the Young Dudes”.  Graban también “Sweet Jane” de la Velvet Undergournd y Lou canta en el coro de esta versión de Mott The Hoople.

Es como si Bowie hubiera desarrollado el mismo sentido de mecenazgo del propio Andy Warhol, al apoyar a Lou, Iggy Pop y Mott The Hoople.  En julio, Lou Reed , en su primera aparición en Inglaterra, se une a David Bowie en un concierto benéfico para “salvar las ballenas” en el Royal Festival Hall. Lou canta con Bowie nada menos que tres joyas de Velvet Underground: ‘White light, white heat', ‘Sweet janes' y ‘Waiting for my man'. Las tres relacionadas con la “heroína”, tema recurrente para Bowie, aunque Lou odiara ya aquel material.

Unos días después se produce el famoso escándalo del Hotel Dorchester de Londres, cuando en plena promoción de Ziggy Stardust, Lou Reed le besa en la boca a Bowie , en presencia de muchos fotógrafos buitre de los tabloides perversos ingleses. Era como confirmar la confesión  de “homoxesual abierto” de David  Bowie al periodista Michael Watts, el pasado mes de marzo.

David Bowie , que realizó 22 entrevistas en aquel día, siempre tenía a su lado a Iggy Pop , que se había teñido el pelo de color plata y llevaba una camiseta de T. Rex y un Lou Reed semiborracho.

El 2 de agosto, David Bowie cumple con lo prometido a Lou Reed . Mientras ensaya con los Spiders From Mars toda la infraestructura de la nueva gira de Ziggy Stardust, estructura los nuevos temas de Lou Reed para su próximo album. El 3 de agosto empiezan las sesiones en los estudios Trident , con Ken Scott de ingeniero y el excepcional guitarrista de David, Mick Ronson , de productor, aunque en los créditos apareciera también Bowie .

En tan sólo nueve días de aquel mes de agosto  de 1972 , se graba la obra maestra “Transformer” . Mick Ronson recuerda que Lou tenía casi terminadas todas las letras ,pero que las canciones eran un puro disparate . Un enjambre de melodías sin estructura , con acordes equivocados y sin puñeteros arreglos.

Lo que más ponía nervioso a Ronson en aquellas sesiones es que el pobre Lou ni sabía cuando su guitarra estaba afinada. En la mayoría de las veces era un puñetero desastre. Pero Ronno, Ronson hizo un trabajo espectacular, increíble. Bueno, lo mismo que había hecho con su “jefe” en “Hunky Dory” y “Ziggy Stardust”. Ni más ni menos.

“Transformer” es  una obra, un hijo bastardo de Bowie, pero también es una crónica extraordinaria de la Factoría de Warhol y todos sus increíbles personajes. El inicio fantástico de un poeta sublime, como es Lou Reed. El único autor que lees sus letras y tienen sentido sin acudir a la música.

La obra maestra de “Transformer” es ‘Walk on the wild side'. una crónica increíble de Nueva York. Lou estaba obsesionado con la novela de Nelson Algrens , del mismo título de la canción. Incluso trató de hacer un musical con su argumento. Algunas de las canciones que escribió para ella estaba en “Transformer”, pero cuando el productor dijo que el musical podría llamarse “Mahogany”, Lou casi vomita.

La canción ‘Walk on the wild side' es una obra maestra con los personajes “warholianos”. Lou describe a Little Joe, es decir, el actor icono Joe D´Allesandro. “Sugar plum Fairy” es el actor Joe Campbell , al que John Lennon nombra como “el hombre de la droga” en la canción “A day in the ley”, al hacer la cuenta del inicio del tema . Holly , Candy y Jackie son el travestí  Holly Hollywoodland, Candy Darling, que murió de un sobredosis poco después, el travestí favorito de Warhol, que inmortalizó en el film “Women in the revolt”.

Pero lo más asombroso del caso es que la radio emitiera el tema donde se hablaba de sexo oral, travestís y demás perversiones. Luego está el arreglo maravilloso de Ronno a lo jazz “cool” neoyorkino , con ese doble bajo de Herbie Flowrs y el gran sólo de saxo de Ronnie Ross , el viejo profesor de Bowie cuando la estrella estudiaba para saxofonista.

Otro tema inconográfico de la Factoria Warhol era “Vicious”. Lou había tomado una frase que le gustaba a “Drella” , como le llamaba Lou a Warhol ”Vicioso, pegame con tu flor”. En realidad, era volver a los acordes inmortales de “Rock and roll”.

Luego, estaba ‘Perfect day', con esas armonías maravillosas de Ronno, que convierten a la canción en el “Life on Mars” de “Transformer”. Una canción absolutamente extraña con esas irregulares armonías , el arreglo superior de cuerda, los coros de Bowie y Lou dándole la vuelta a la epístola de Pablo a los Gálatas.

Y, desde luego ‘Satellite of love' la canción obsesiva de Bono, con la que U2 metieron a Lou en su mundo. Una delicada canción sobre los celos. La canción ya se conocía desde los tiempos del album “Loaded” con la Velvet Underground.

Es cierto que en aquel verano de 1972, David Bowie estaba demasiado ocupado con Ziggy Stardust, con su esposa Angie, con el travestí Amanda Lear y hasta con Mick Jagger, su nuevo amante. Pero David si que supervisó el album y dejó sus maravillosas huellas, sobre todo en los arreglos y coros en los estribillos.

Así que en tan sólo diez días “Transformer” se convirtió en un álbum que traspasa el tiempo, la moralidad y hasta el nuevo hígado de Lou. Un “nuevo hígado” que me hace recordar aquella noche de marzo de 1976, cuando conocí a Lou en Madrid y  a su nuevo amante , el travestí portorriqueño Raquel . Aquella noche en que buscamos por la calle Princesa una farmacia de guardia para comprarle a Lou unas nuevas jeringuillas. Mi gran amiga Chaplin, su esposo Luis Alberto de Cuenca , ejecutivo de RCA y yo  jamás olvidaremos aquella noche en que hicimos el ‘Walk on the wild side' de Lou, pero en Madrid. Bendito Lou.