Los dos hermanos Gallagher estuvieron anoche en el Santiago Bernabeu, pero mientras que Noel pasó inadvertido, acabó expulsado por la policía.

Al parecer, Liam estaba ya endemoniado, porque el Real Madrid no lo había incluidó como VIP para instalarlo en el Palco madridista.

Así que se tuvo que ir con una entrada a la grada de preferencia, debajo del Palco. Una entrada que le había proporcionado el propio Manchester City.

Durante el partido no paró de levantarse, de gesticular, con pitada del público que tenía alrededor. Todo se distorsionó cuando Dzeko purso por delante al City.

Liam se levantó empezó a gritar y corrió escaleras arriba hasta besar a una agente de seguridad. Otros agentes lo tuvieron que reducir y acompañarlo hasta su sitio.

Volvió a armarla con el gol de Kolarov, pero hubo resignación en la grada blanca. Sin embargo,  con el gol de Ronaldo, que daba la victoria al Madrid, se volvió loco, perdió los papeles y la policía tuvo que reducirle, hasta expulsarle.

Liam es algo más que un “hoolligan”. Es un loco y peligroso forofo.