Una mañana de febrero de 1984. Freddie Mercury y su asistente personal Peter Freestone atraviesan la verja de Neverland, la casa de Michael Jackson, en Encino, muy al norte de Hollywood. Se bajan de la “limousine” y en la misma puerta está Michael, vestido con vaqueros blancos, zapatos de tenis blancos y camisa roja. Había llovido la noche anterior, pero a pesar de ello, Michael se empeña en caminar por el barro y enseñarles una llamas, a las que empieza hablar, ante la sorpresa de Freddie.

Pocos minutos después, Freddie se queda aún más sorprendido de como Michael habla también con los cisnes de una especie de estanque, todo hay toda clase de aves. Tras el repertorio del zoo privado, Michael y Freddie penetran en el santuario del “rey del pop”. Michael está dispuesto a enseñarle su casa. De camino a su dormitorio, Freddie no puede más que pararse a la enorme serpiente, a la que llama Muscles, encerrada en una especie de cristalera gigante. Ya en el primer piso, en el dormitorio, Mercury se queda atónito al ver un colchón grandísimo en medio de la habitación.

Y, ¿donde está la cama, Michael?. ¿Es que no tienes dinero para comprar una? -dice Freddie-
Cuando duermo me gusta dormir cerca de la tierra -le responde Michael-
Pero si estamos en el primer piso -le replicó Freddie-
Aún así -sentencia Michael-

Michael prosigue el intinerario por su mansión. Le enseña el gran salón de cine, la sala de videojuegos, pero finalmente no tienen más remedio que atravesar la cocina. Allí esta la madre de Michael, Katherine, muy amable y servicial con Freddie. De repente, al cantante de Queen le entran ganas de fumar y pide un cenicero. No hay ni un sólo en la casa. Nadie fuma. Pero Katherine arregla la situación, dandole a Freddie una tapa de un frasco de mermelada.

Tras el pitillo, por fín, entran en el estudio que Michael tenía en el sótano. No hay testigos. Sólo el ingeniero Claudio, mandado por Humberto Gatica.

Tras algunas bromas, Freddie se pone los cascos y Michael le suelta el “backintrack” de la canción ‘State of Shock'. En unas diez tomas, Mercury completa las partes en las que canta el dueto con Michael. Su voz ya estaba grabada. Mercury ha tardado poco, porque se sabía la canción por una demo que había hecho el autor de la música, el soberbio guitarrista Randy Hansen, el creador de ese gran “riff” de guitarra en la canción.

Con la voz de Freddie ya grabada, este le pide a Michael que cante en una canción que estaba trabajando en esos momentos para su primer álbum en solitario, en el mismo sello de Michael. Mercury no se siente a gusto en seguir con Queen a mitad de los ochenta.

En el estudio había un piano, pero estaba un poco desafinado. Aún así, Freddie empieza a tocar los acordes y cantar  lo que luego sería ‘There must be more to life than this'. Michael va improvisando una letra de amor cuando empieza a conocer la melodía. Una par de horas más tarde, Michael canta una versión más o menos integra de la canción.

En ese momento llegan al estudio bandejas  con carne fría, ensalada, pan y frutas. Michael no prueba absolutamente nada. Sigue su dieta vegetariana y sólo come lo que prepara su madre.

El largo día en el estudio acaba con una canción de Michael, llamada ‘Victory'. Le enseña la melodía a Freddie y este la graba en apenas media hora. Michael había programado la batería electrónica Linn, que servía como guía de ritmo.

Freestone, el ayudante personal, de Freddie, asegura que parecían dos niños jugando en el estudio, como si fuera una sala enorme de juguetes. Se lo pasaban a lo grande. Cuando alguien se equivocaba, le llamaba al otro “bad, bad guy”. Uno al otro se llamaban “malo”.

No se sabe más de las horas que pasaron en Neverland. En las diversas memorias del amante de Freddie o de su asistente personal, el capítulo se acaba aquí.

¿Por qué Michael decidió un par de semanas de aquellas sesiones no utilizar a Freddie ni en el tema ‘State of Shock' y ‘Victory'?. Los dos estaban destinados para el álbum de los Jacksons llamado “Victory”, tras el increíble éxito de Thriller. Mick Jagger cantó ‘State of sock' en lugar de Mercury. Pero el tema ‘Victory',  ni siquiera se publicó en el álbum.

Hace tres años, Greg Ladanyi, que firma como productor de “Victory” y que murió el año pasado, aseguró que había tres versiones de la canción. Una con la voz sóla de Michael, otra con la de Freddie y una tercera versión grabada por los propios Queen. Pero hay más de una docena de canciones que, finalmente, Michael desestimó tan sólo para ese álbum.

Freddie Mercury si utilizó su canción para su primer álbum en solitario, pero obviamente sin la voz que se había grabado con Michael.

De aquella extraña relación y de las bromas de ambos con llamarse “malos”, lo cierto es que el siguiente álbum de Michael Jackson se llamó Bad y el de Freddie Mercury, “Mr. Bad Guy”.

El propio asistente de Mercury ha contado a varias personas que la verdadera razón por la que Michael  no quiso saber nunca de Freddie ni lo volvió a ver en su vida está relacionada con las drogas.

Mercury atravesaba una depresión y era presa de la heroína. En uno de los descansos de las grabaciones, Michael pilló de sorpresa a Freddie inyectandose heroina en el cuarto de baño. Le pareció algo grave, muy grave. Pero nunca sabremos toda la verdad.

Ahora, el sello discográfico Universal ha comprado el catálogo de Queen y Freddie Mercury y ha anunciado el acuerdo con Sony Records, el sello de Michael, para publicar dos temas de los tres que grabaron estos increíbles iconos de la música. La historia tiene ya más de 25 años. Pero la pregunta flota en el aire: ¿Habrían querido publicar estas canciones?. Tampoco nunca lo sabremos.