LA SOSPECHA DEL PLAGIO CASTIGA A COLDPLAY

Los Grammys se han cargado la prominencia de premios muy técnicos como “grabación de año” o  “canción del año” por el guiño para salvar a la industria con el álbum de al año y tratar de que las ventas se incrementen.
En ese preciso momento, se demostró que los miembros de la Academia de la Música  norteamericana tienen una media de edad que supera los cuarenta y siete años y que defienden por encima de todo lo que ellos creen las “raíces” de la música estadounidense.
Así que los cinco grammys que logró el álbum “Raising sands” de - el cantante de Led Zeppelin- y Alison Kraus, una discreta estrella de la música vaquera norteamericana, se convirtieron en los indiscutibles vencedores  de la noche, con lo que proporcionaban una reducida derrota de , que ha pagado muy caro la sombra del plagio como castigo, a pesar de ganar “Viva la vida” el premio de “canción del año”.
El inicio de la ceremonia no fue como se esperaba. No debieron aparecer . Ni siquiera tenían bien montado los “samplings” para su directo. Sonó fatal. Todo el grupo. Patética la guitarra de The Edge e incluso en la parte final, no sabía lo que hacer, con los que lanzaban como “backintrack”. Si ya se dudaba de “Get on your boots” esta actuación puso todas las alarmas a cien. No deberían aparecer en los Brit.
Pero en ese mismo momento que actuaban (¿)  U2 se conocía que Chris Brown estaba arrestado por “asalto” a una mujer. Y su novia Rihanna estaba obligada a anunciar la suspensión de su actuación y la de su novio. Ha sido el  escándalo de los Grammy. Ya   veremos como acaba todo. Nunca además había entendido el éxito de Chris Brown en Estados Unidos. Como tantos otros.
dijo una vez que por un trozo de éxito Paul Mac Cartney era capaz de matar a su madre. Anoche “mató” a su mejor músico, el batería Abraham Laboriel, el más entusiasta de la música Paul. Total para cumplir el capricho de que el batería de , el cantante de Foo Fighters tocara con él una horrible versión de su tema de los Beatles “I saw her standing there”. Paul, patético. Aunque fuera el más nombrado de la noche. Coldplay lo mentaron tres veces.
Es verdad. Tengo que reconocerlo. La mejor actuación de la noche fue para MIA-a punto de parir-, Jay Z, Lil Wayne, Kanye West y  Ne- yo. El “rap” de la noche. Increible.
El rídiculo de la noche fue para Kate Perry. Vestida a lo Josephine Baker demostró que no canta ni un besugo. Desafinando como una burra, destrozando la puesta en escena más cara de la ceremonia. Se sabía que era un “bluff”, pero ahora ya queda demostrado. No ha engañado. Que le aproveche.
pudieran dar el “toque” de la noche con la banda de percusión y metal con que se acompañaron. Pero ni el tema era el adecuado ni el arreglo era armónicamente correcto. ¡Vaya fallo de desconocimiento musical para una banda de Johnny Greenwood!
El Dracula de la noche fue , que ha vamparizado a todo el mundo. Su noche fue casi perfecta. Ganaron tres Grammys.  U2 fueron protagonistas, pero es su productor. Su mujer, Gwyneth Paltrow presentó a sus segundos ídolos Radiohead y con la colaboración de Jay Z, en “Lost” ,  se convirtió en lo más sincero de la noche, además, sólo con  el acompañamiento de su piano. Lo que vino después, con “Viva la Vida” y su actuación en “directo”,  fue un desencanto. Un grave error.
Me gustó mucho la actuación de Adele-gano dos Grammys, una de nuestras protegidas- y el final con Jenniffer Nettles de Sugarland, interpretando el fenomenal “Chasing pavements”.
Emotivo el homenaje a la Motown, a los Four Tops, con Smokey Robinson, James Foxx, Ne-Yo y el único superviviente del grupo, Levi. Jr.. Por otro lado, demasiado Justin Timbarlake. No entiendo su preponderancia en la música americana.
Sentido el homenaje a Bo Didley, con B.B King, John Mayer, Keith Urban. Fenomenal Kanye West con Estelle. Y tampoco estuvo mal, a pesar de todo, Kid Rock. Buen gesto recordando al teclista de Lynyrd Skynard.
acabó la ceremonia de la crisis, como la han denominado muchos críticos. Pero ya sabemos que, a pesar de todo, “show must go on"
Abajo, Chris Martin,en la BBC, interpretando "Viva la vida"