Indiscutiblemente fue una de las bandas más rompedoras e irreverentes surgidas en USA en los años 70. Su parafernalia y atuendos de obreros futuristas, sus imposibles versiones de Rolling Stones, Jimi Hendrix, Johnny Rivers o Lee Dorsey (“Working In The Coalmine”, esta última quizá la más “normal”) que ellos trituraban, deconstruían. Bautizaban su disco de debut “Q: “We´re Not Men?”, A: We Are Devo!”, titulaban una canción “Mongoloid” y se la dedicaban al “ciudadano medio norteamericano”.

Y ahora uno de sus fundadores, Jerry Casale, ha rizado el rizo de lo políticamente correcto el pasado viernes con un pedazo de tarta de boda con las dos torres gemelas coronadas con su cara y con la de su novia, ya esposa, Krista Napp.

Casale se ha ido a casar un 11 de septiembre y le ha parecido bien, divertido, hacerlo de este modo, pero se han alzado voces de personas a las que les ha parecido de mal gusto. Lo consideran una utilización frívola de las torres en las que perdieron la vida 2.977 personas aquel increíble (en el sentido más estricto de la palabra) 11 de septiembre de 2001.

Por si fuera poco, el frontman y bajista de Devo dio a los asistentes a la boda celebrada en Santa Monica, California, cuchillos Stanley a modo de presente. Se dice que los cuchillos Stanley fueron los usados por los terroristas que secuestraron los aviones para perpetrar los ataques a las torres.

Según TMZ, un invitado declaró que Jerry tiene “corazón de verdadero artista, y es un chico súper dulce”.

Lógicamente, las torres gemelas acabaron en esta ocasión en los estómagos de los invitados.