“L´amour fou” entre la viuda de Charlot y su vecino, “El Hombre Elefante”. Según el diseñador Richard Sharah fue Oona Chaplin, la viuda embriagada de amor y alcohol por David Bowie , quien tuvo la idea de que el cantante se disfrazara de payaso blanco, el viejo personaje Pierrot en la portada de “Scary Monsters”, el décimo cuarto álbum de Bowie.. Oona aseguraba que a  Charlot , su marido, le gustaba mucho la idea de un payaso romántico. Chaplin había sido un payaso en su mayor expansión artística.

Tiempo atrás, en enero del año 1979, con  sus cincuenta y cuatro años acababa de salir de un pequeño amor con ”dias de mucho vino y rosas”  con el actor Ryan O´Neal, , que acababa de ser el héroe de la maravillosa “Barry Lyndon” de Stanley Kubrick.

Tras el final de la aventura, fue cuando Oona conoció a su próximo galán, el extraño David Bowie, que era también  su nuevo vecino en Vevey , en las colinas del lago Leman El cantante se había comprado un chalet de madera, en Bionay  , un municipio que está cerca de Montreaux , al borde del lago. Le llamaban la “casa cucú”. Su secretaria, sus asistente y hasta amante, Corinne Coco Schwap fue quien le  había localizado la casa. Precisamente , porque ella conocía el lugar desde niña. Coco hablaba alemán, por supuesto, inglés, italiano  y español . Como guarda protectora hasta el día que murió David , Coco quería quitarle del mundo de la heróína de Los Angeles y de Berlín. Un sitio sano donde podía crecer Zowie , el hijo de David y que  podría estudiar en el Commonwealth American School ,un colegio que estaba muy cerca del nuevo destino de Bowie.

El cantante acaba de terminar su  disco “Lodger” , que había  grabado en el estudio que los Queen tenían en el mismísimo Casino de Montreax, llamado Mountain Studios y donde Bowie grabó años más tarde, en 1981, con Queen, el irrepetible “Under Pressure”.

LA LARGAS NOCHES ALPINAS DE LA VIUDA.-

¿Como pudo conocer Bowie a la viuda de Chaplin? . David convenció a otro vecino del lugar, el famosos pintor polaco Balthus para que le presentara a Oona. No se sabe la fecha exacta, pero se supone que sería algún día del mes de marzo del año 1979 . Según Balthus hubo atracción mutua, desde un principio, una irresistible atracción sexual , a pesar de que Oona tenía 55 años y Bowie 32 años.  Nadie pudo sostener que se  producía un abismo generacional insalvable cuando se ponían a hablar o mirarse. Todo lo contrario. Sabemos que hubo intensas veladas entre Oona y Bowie,  por un diario del guitarrista Andrew Belew , que pasó unos días en casa de David, en las colinas de Blonay para preparar la gira de “Lodger” . Cuenta Andrew que la mansión de Oona estaba en Manir de Ban Cormier , a menos de diez kilometros de la de Bowie. Una noche, Bowie  invitó a Belew a cenar con Oona, en la mansión de los Chaplin A Andrew le deslumbró la belleza de Oona a, pesar de su edad. David se empeñó tras la cena en ver otra vez “Un rey en Nueva York”, en el pequeño cine de los Chaplin . Andrew asegura que Oona lloró durante la proyección . Cuando se encendieron la luces, aún lloraba. David la consoló y se quedó a dormir aquella noche en que Andrew pudo tocar en el piano donde Chaplin había compuesto la música de “La Condesa de Honk Kong”. Belew se fue a dormir en la ” casa de cocu ” de Bowie.

No se sabe si realmente fue Bowie quien convenció a Oona  a que se comprara un apartamento en Nueva York o ,simplemente, ella quería rememorar los viejos tiempos cuando era Oona O´Neill . El problema era que con su sangre irlandesa bebía y bebía sin parar , hasta convertirse en una auténtica alcohólic. Escondía las botellas hasta en sus zapatos, en el duplex que se había comprado  en la calle 72 de Nueva York . También empezó a recordar los  viejos tiempos al volver a ver al trio Dorado , de sus tiempos de Salinger. Es decir, a Carol, casada con el actor Walther Matthau y Gloria. Pero el mayor tiempo era para David, que grababa en Nueva York , en los estudios Power Station su siguiente álbum, el del payaso Pierrot, el excelente disco  “Scary Monsters”. Eran los “monstruos espantosos” que veía Oona en sus sueños oníricos, mientras caían las botellas.

APARECE EL HOMBRE ELEFANTE

En febrero de 1980 , el joven director Jack Hofsis ,le propuso a David ser el protagonista de su nueva función para Broadway, “El Hombre Elefante” . David se lo pensó durante semanas, pero al final sucumbió a la oferta , empujado por la propia Oona, tan acostumbrada al sentido melodramático de toda su vida. Bowie empezó a ser John Merrick en Denver, luego en Chicago, hasta llegar a  Broadway .

El estreno solemne con David Bowie como protagonista ocurrió el 23 de septiembre. David había estudiado mimo con Lyndsay Kemp, pero muchos de los movimientos , de las frases mudas fueron sugeridas y ensayadas por la propia Oona, que ejercía una terrible influencia en el cantante. Oana, curiosamente, en público guardaba una relación extraña con Bowie, muy diferente a su trato en el teatro. Oona aparecía callada,seria, siempre al lado de David. Una pareja sólida, única, pero para nada parecía la “extraña pareja” , a pesar de la diferencia de edad. Todo lo contrario. Daban  la impresión de ser la pareja perfecta. Eso le pareció al mismísimo Truman Capote, amigo de tantos años de Oona. Capote, Andy Warhol , el pintor David Hockney , Elizabeth Taylor, Aaron Copland y Williams Burroughs , entre otros invitados, sintieron el amor entre la pareja, en la gran fiesta del estreno que se dio con motivo de la premier e de “El Hombre Elefante”. Fueron las semanas más felices entre Oona y David. Pero todo el mundo sucumbió cuando el 8 de diciembre , John Lennon  era asesinado por el estúpido Mark Chapman , que incluso se le encontró un ticket del teatro donde David Bowie interpretaba “El Hombre Elefante”.

Bowie , tras el asesinado de su amigo, con el que había hecho “Fame”, su único numero uno en los Estados Unidos, cambió mucho en la forma de ser . Ya no soportaba tanto los ataques de ira de Oona . Además, con las funciones acababa histéricamente cansado y no tenía ganar de salir con los Capote, los Warhol y toda la pléyade de noctámbulos de Nueva York. No  quería acabar como un borracho en el Bowey. Aún así , Oona y David pasaron su más feliz Navidad , con los hijos de Chaplin y con Zowie. Geraldine Chaplin le conoció ese día y dijo de David que “era simplemente encantador”.

El 8 de enero de 1981, es decir el día de su trigésimo cuarto cumpleaños, de vuelta en Nueva York, David se hechizó de la belleza de la modelo-actriz belga Monique Von Vooren , amparada por Andy Warhol. Monique empujó a Bowie a recobrar la pasión por una mujer más joven. Siempre se ha hablado de la pureza de su lascividad .La famosa promiscuidad de Bowie. Como hacía con muchas de las personas que amaba, simplemente, se olvidaba de ellas. Las despachaba sin piedad. Era como cortar el “cordón umbilical con las personas”.

De repente, Suiza le pareció un pueblo donde se le castigaba a su imaginación. Pero lo cierto es que David había entrado en un proceso, en una dura batalla contra la heroína. Había caído en la propia trampa de “El Almuerzo desnudo” de su amigo Williams Burroughs.