Cuba amplió su furor por la  “beatlemanía” al develar una estatua de Paul McCartney en Santiago de Cuba, al este de la isla, donde el músico británico estuvo hace 18 años en una visita entonces “secreta” junto a dos de sus  hijos.
El  otro Beatle , John Lennon está eternamente sentado en un parque de La Habana , como si  disfrutara de la brisa.
La estatua de Paul está en  Santiago , en un restaurante junto al Castillo de San Pedro de la Roca del Morro , situada “muy cerca” del sitio exacto donde almorzó en esa ocasión junto a su familia.
Según la versión oficial McCartney llegó sorprendentemente  esa mañana al aeropuerto de la ciudad, procedente de una isla de la región, y se dirigió al pintoresco enclave gastronómico y patrimonial, donde dejó escrito en el libro de huéspedes .

Paul  habló con Reina Reyes,  una camarera que atendió al creador de Hey Jude y a su familia:

“Se comportó como cualquier otro comensal y defendió su privacidad, lo cual fue respetado por los trabajadores presentes”

Comprobó en ese momento que el compositor, cantante y guitarrista es vegetariano.En un esfuerzo de memoria dijo que “comió una tortilla con queso, acompañada por una cerveza Mayabe cubana NDR , el cóctel de la casa, que es un morro delicia, y helado de chocolate como postre”.

Reyes agregó que McCartney “disfrutó mucho de la música cubana interpretada por el trío Romance, el que habitualmente ameniza la atención gastronómica en el restaurante”.
Los  Beatles, en su época de esplendor, vencieron lentamente prohibiciones de difusión atribuidas a prejuicios políticos a causa, según algunos, de su “música yanqui”. En la época, inicios de los años 60, una revista semanal que aún circula, Bohemia, rompió “el hielo” en torno al conjunto con un artículo que aún muchos recuerdan.