simplemindsgraffity1Jim Kerr pudo ser tan famoso como Bono, el cantante de U2. Hubo un momento que, como cantante del grupo escocés Simple Minds, parecía el nuevo Mick Jagger de la escena, el nuevo dios de los escenarios. Pero Jim es muy poco extrovertido y no tiene ni la mitad de verborrea o la retórica de Bono.

El cantante de Simple Minds se ha conformado con el papel de ser un personaje respetado, con su inestimable prestigio. Ha logrado que su grupo todavía permanezca vivo, tras más de treinta años de existencia. De esa manera pueden  grabar , en plena euforia de nostalgia romantica por los grupos de los años ochenta, como es el caso de ABC, Spandau Ballet o Madness.

– ¿Crees que existe un autentico revival de los años ochenta o sólo se trata de una racha coyuntural por la reunificación de esos grupos?
En primer lugar, no creo que exista realmente una recreación de los años ochenta o que existe una fiebre de nostalgia por esos grupos. Simplemente, es un aspecto accidental. Por otra parte, grupos como Spandau Ballet, ABC o Madness se han separado y han vuelto a reagruparse por diversas cuestiones que no vienen al caso. Pero no es la situación de Simple Minds. Nuestro grupo no ha dejado nunca de existir. Siempre hemos seguido haciendo discos, haciendo giras, en absoluta continuidad. Así que no me parece elegante ni justo que nos comparen o nos relacionen con ellos.

– ¿Crees entonces que esos grupos se reúnen tan sólo por recuperar el dinero?
– No lo sé. Ni me interesa. Pero es muy posible que los problemas económicos sean terribles devoradadores de músicos que están en paro. Una buena solución es recurrir a la tabla de salvación de una especie de resurrección artística.

– En el caso de Simple Minds, quizá es que no representéis la sensación de continuidad desde que acabasteis con vuestra compañía matriz, Virgin Records. ¿Tiempos muy difíciles?
– Sí, si que son muy difíciles para poder tener un contrato discográfico. Pero también te tengo que decir que eso nos ha dado bastante más libertad creativa. Y si en esta ocasión, volvemos a  ser lanzados, distribuidos por una compañía grande, Será que habrán sentido que el nuevo álbum “Graffiti soul” tiene una calidad más cierta. Además, me gusta. Es como nacer de nuevo, en cada álbum que haces.

-¿Realmente no te cansas de hacer un álbum más o menos cada dos años?.
– Si supiera que estoy cansado lo habría dejado hace tiempo. Pero siempre que me reuno con mi compañero de toda la vida, con Charlie Burchill , tenemos algo nuevo que grabar ,algo nuevo que contar, algo nuevo para seguir con Simple Minds.

– ¿Es fundamental tu asociación con Charlie?.
– Es como mi hermano, es el compañero que todos siempre hemos querido tener. Estamos en Simple Minds desde el principio. Pueden llegar nuevos músicos, nuevos amigos, pero el grupo somos Charlie y yo. Esa es la verdad.

– Por el título álbum , parece que quieres dar la impresión de que tu alma todavía se revoluciona con tu juventud en Glasgow , cuando eran fan de Pati Smith y escribías o pintabas graffitis. ¿Eso es lo que quieres dar a entender?.
– Creo que sí. Por supuesto, que quieres dejar suspendido en el aire tu espíritu revolucionario. Eso de llevar los “graffitis en tu corazón, en tu mente, en tu alma”. De eso habla el nuevo álbum. Hay una canción como “Moscow underground” que me gusta especialmente. Creo que es una gran canción.

– Hay una edición especial en “Graffiti soul” , donde de nuevo el grupo ha querido hacer “covers” de canciones que están en el espíritu de Simple Minds. Pero nos ha llamado la atención que sintieras de una manera especial un tema de los Beach Boys como es “Sloop John B.”.¿Por qué grabar esa canción de Brian Wilson?.
– Se lo debo a mi madre y la tengo en la cabeza desde que era un niño. Así que grabarla y sentirla como mía, ha sido una forma de expiación. Pero hay otros temas en esa sesión de versiones de las que me siento especialmente contento. Por ejemplo, el “Get a grip” de los Stranglers, que me parece que suena muy bien-. Y, sobre todo, ese himno a la libertad que es “Rockin in the free world” de Neil Young. Es la canción más política y más sencilla que se ha escrito jamás.

– ¿Sientes todavía la llamada del nacionalismo escocés como tu paisano Sean Connery?.
– Soy escocés, amo mi tierra, mi pueblo, pero no voy a decir más. Yo lo que soy sobre todo es del Celtic de Glasgow. Ese es mi mayor nacionalismo.

– ¿Alguno de tus hijos es un amante de la música?.
– Los hijos son los que te hacen más mayores. Yasmine ,la mayor, ya tiene su propio grupo de rock y canta tan bien como su madre.

– ¿Qué tal te llevas con su madre, con Chrissie Hynde?.
– Pues, la verdad es que no nos vemos mucho, pero la relación siempre es muy cariñosa. Ella es un gran mujer. Chrissie ha preferido volver a sus raíces, a Akron, a America, donde nació.

– ¿Qué te parece que Patsy Kensit se haya vuelto a casar, tras su fracaso sentimental con Liam Gallagher de Oasis?.
– Me alegro mucho por ella. Patsy es un encanto de mujer y siempre merece la felicidad. Ya sabes lo cariñosa y el carácter tan amable que tiene.

– ¿Qué tal tu faceta de empresario?.
– Bueno, lo del hotel de Taormina ha sido una excusa para pasar más tiempo en Sicilia , mientras que no estamos de gira o grabando. Pero, vamos, yo sólo quiero disfrutar de la vida. No soy un empresario. No, no lo soy. Simplemente, creo que soy un cantante de un grupo de rock y me moriré con esa vocación. Sin más.
Simple Minds han iniciado en Suecia una larga gira hasta el mes de diciembre  para celebrar su 30 años de grupo en directo. Desafortunadamente, no pasaran por España. La crisis, crisis.

UN HOTEL EN TAORMINA

Jim Kerr está convencido que  Yasmine París puede convertirse en una estrella del rock. Como  su padre, como su padre. Yasmine, que tiene ahora 23 años, nació cuando el cantante de Simple Minds y Chrissie Hynde, la cantante de Pretenders, vivían felices un  matrimonio que no duró más de seis años. Se divorciaron en el año 1990. Pero dos años después, Jim Kerr se volvía a casar. Esta vez, con la cantante y actriz Patsy Kensit . La pareja tuvo un hijo, Jim , que en la actualidad tiene 17 años, pero que no parece seguir la tradición musical.
De hecho, Jim Kerr es ahora “hotelero” más que otra cosa. Vive y regenta el hotel Villa Angela , con buenas vistas al mar, en las colinas de Taormina , en Sicilia. Incluso  Coldplay estuvieron una semana en el establecimiento y filmaron el video de “Violet Hill” de “Viva la Vida”.