Van Morrison tocó  en el Hollywood Bowl una de su mayores joyas en su carrera ,el famoso “Astral Weeks” del año  1968. Incluso participaron el bajista Richard Davies y el guitarrista Jay Berliner , que estuvieron en las sesiones originales de los Century Sound de Nueva York.

Hace unos años, Morrison  tocaba el álbum entero, salvo dos temas. Se había dado cuenta que era lo mejor que había hecho en su vida o, simplemente ,se había  quedado perplejo y enamorado del concepto de jazz-blues- rock del album.

Todavía hoy día  la polémica está servida, porque un crítico  publicó en The Guardian que “Astral Weeks ” es el mejor album de todos los tiempos. Ni “Revolver” ni “Pet Sounds” ni nada. Este.Ni más ni menos.

Me parece excesivo. Es posible que “Madame George” , mi canción favorita, a pesar de extensión, sea una obra maestra. Pero, por ejemplo, en mi gusto, prefiero su album “Moondance”, que es posterior.

Además, “Astral Weeks” nunca se puede considerar un album completamente de Morrison. Jamás lo hubiera hecho de no mediar en las sesiones ,en los arreglos y la dirección  del productor Lewis Merenstein , un gran músico de jazz.

Pero su talento brilló lo suficiente como para atraer la atención del sensacional  Lewis Merenstein, que llegó a Boston y lo convocó a una reunión en un estudio de grabación, donde el joven cantautor comenzó a tocar sus canciones  nuevas.

Cuenta Lewis:

“Fue Van, a solas con una guitarra, y tocó ‘Astral Weeks' la canción para mí en ese mismo momento. Tuve la clara sensación de que retrocedería en el tiempo, volvería a nacer de nuevo, y eso me conmovió, espiritualmente, un poco … Me golpeó justo donde estaba en ese momento de mi vida “.

El álbum fue concebido en el medio de la revolución de Timothy Leary, grabado con músicos de sesión , recién salidos de grabar  jingles comerciales,  y solo gradualmente reconocido como si  algo de magia se tratara.

Una de las respuestas más particulares se ofrece en “Astral Weeks: A Secret History of 1968 “, un libro recientemente publicado por Ryan H. Walsh que lleva a los lectores de vuelta al comienzo de ese año, cuando Van Morrison comenzó a vivir y trabajar cerca de Boston.

Morrison tenía entonces de 22 años, había huido de la ciudad de Nueva York con su nueva esposa, Janet Rigsbee. Estaba frustrado por su fracaso en su escena musical: era casi desconocido a pesar de grabar su primer éxito, “Brown Eyed Girl”, y estaba ansioso por escapar de los hombres conectados a la mafia ,que tenían un mal contrato discográfico que había firmado. Warner Music le salvó.

Cuando lo volvió a grabar en directo , completo.