The Rolling Stones

Es increíble pero por dos veces el reputado documentalista y fotógrafo Paul Berriff – ganador de dos BAFTA- ha encontrado en su ático una serie de fotos que tomó en los años sesenta y que permanecían allí guardadas, criando polvo, olvidadas por su propio autor.

Primero fue una serie de 38 instantáneas de los primeros Beatles que él mismo hizo a los 16 años cuando trabajaba como fotógrafo en un club de Leeds.

Esta vez una caja con 800 negativos en total en su ático de Northallerton, North Yorks, 30 de ellos envueltos en celofán capturando en blanco y negro a algunas de las más rutilantes estrellas del rock de los años sesenta en su pleno apogeo, en todo su esplendor.

LA COLECCIÓN PERDIDA DE FOTOS ROCK DE PAUL BERRIFF

Por ejemplo, Jimi Hendrix en su camerino en el Teatro Odeon de Leeds en abril de 1967; Mick Jagger, antes de salir al escenario del Teatro Gaumont en Doncaster con los Rolling Stones en 1964 y una maravillosa de Pink Floyd grabando “The Scarecrow” en los estudios Abbey Road en 1967.

También fotos de Roy Orbison, Marianne Faithfull, The Hollies, Dave Clark 5, The Searchers, y esa magnífica de Sandie Shaw con Adam Faith.

Adam Faith and Sandi Shaw taken in the 60's

“No podía creerlo, era la segunda vez que me sucede”.

“Recuerdo a quién fotografié y lo recuerdo porque cuando era adolescente esto era lo mejor desde el pan de molde”.

“Estaba empezando  como fotógrafo de prensa juvenil y utilizaba los grupos de pop como una forma de practicar mis habilidades”.

The Hollies taken in the 60's

Ahora la casa de subastas Cheffins espera recaudar miles de libras en una subasta de tres de esas fotos este 25 de enero. Han sido impresas en tiradas de edición limitada de solo 100 copias y se espera que alcancen 1.000 libras esterlinas cada una.

Ciertamente Paul Berriff no es un devoto del rock, ni muchos menos, simplemente se inició en él como fotógrafo.

Recordaba haber fotografiado a las leyendas pero daba las fotos por perdidas. No esperaba de ninguna manera encontrarse a estas alturas los negativos metidos en una caja perdida en un ático.