Tal día como hoy de 1981, The Specials obtuvieron su segundo y último single número 1 en el Reino Unido con ‘Ghost Town’. Cuando todo parecía que iban a ser uno de los grupos de la década, dieferencias musicales en el seno del grupo hicieron que inesperadamente se escindieran en dos. 

Que Specials se separaran a finales de 1981 fue uno de los dramas del pop británico de la década. Pudo haber sido el gran grupo revolucionario de esos años, estaban preparados para ello. Tras un 33 r.p.m. de debut enérgico y muy divertido, abanderando el revival ska, las cabezas de Jerry Dammers, Terry Hall y cia se volvieron ultra flexibles y empezaron a llenarse desprejuiciadamente de todo tipo de extraños sonidos.

Parieron cosas tan eclécticas y desquiciadas (psicodélicas en cierto modo) como “Stereotypes”, “Man at C&A” o la maravillosa “International Jet Set” en su segundo LP “More Specials”. Un triunfo de la imaginación para gente con mentalidad abierta.

Como los grandes, Specials se separaron cuando estaban en la cima, poco después de haber sido Nº 1 con la terminal, en todos los sentidos, “Ghost Town”. Terry Hall, culo inquieto, decidió abandonar Specials junto a otros dos componentes de Specials para formar Fun Boy Three.

Hicieron exactamente lo mismo que The Jam, pero un poco antes: dejarlo cuando estaban en la cima. Pero los Jam habían explotado mucho más sus posibilidades, sacaron 6 álbumes de estudio, y los Specials tan sólo dos, y su música parecía que estaba a punto de estallar.

Su tercer LP pudo haber sido un prodigio de creatividad, uno de los álbumes de la década en UK. Habían conseguido un sonido inexplicable, inclasificable, único, imaginativo y estrafalario en el mejor de los sentidos. Un conglomerado muy libre fabricado desacomplejadamente a partir de un montón de estilos. Su inicial ska era ya sólo un elemento más de su sabroso potaje.

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De Specials surgieron Fun Boy Three y Special A.K.A., a pesar de «Nelson Mandela» de los segundos, proyectos fracasados comercialmente pero los dos de bastante interés.

El grupo de Terry Hall hizo un primer álbum sorprendente eliminando casi por completo las guitarras y haciéndolo bascular a través de una sólida base de percusiones. Un disco rompedor injustamente olvidado entre las huestes del post-punk. “Waiting”, segundo y último LP de Fun Boy Three, fue un disco inspirado pero más convencional con ajustada producción de su gran admirador David Byrne.

Hall y Dammers, juntos o por separado, siempre miraban hacia adelante del mismo modo que otros colegas de la época como Paul Weller, Al Archer/Kevin Rowland, Dave Wakeling, Andy Cox o Mike Barson. No se conformaban, querían ir más lejos, aun a riesgo de equivocarse. Mentes jóvenes, inquietas, creativas, que no les valía el pasado por el pasado, por más brillante que éste hubiera sido. En seguida buscaban un discurso nuevo a la que notaban que el vigente se agotaba o quemaba.

Esta versión de “The End” de los Doors es una muestra de esa mentalidad abierta. En FB3 podían recoger cualquier influencia musical y hacerla suya. Gran versión.