KURT COBAIN Y LA ENTREVISTA PERDIDA DE 1989En 1989 , el periodista John Robb entrevistó a Kurt Cobain y Krist Novoselic en Nueva York , durante la primera gira de Nirvana para promocionar su álbum debut, ‘Bleach’.

En el audio de 20 minutos, se puede escuchar a los músicos hablar sobre Seattle y su deseo de escapar, sus emociones en el escenario, los cambios en su proceso de escritura y sus planes a futuro.

Cuenta el periodista:
“Nirvana es ahora una de las bandas más importantes  de la historia de la música. En 1989, cuando los entrevisté, estaban tocando para 20 personas en la Taberna Maxwell de Hoboken y no tenían idea de lo grandes serían”

Cuando el periodista le preguntó a Cobain qué habría hecho si no hubiera formado el grupo , el cantante respondió que hubiera formado otra banda pues nunca aprendió “el arte de la tala de árboles”, una de las principales industrias de empleo en su ciudad natal. Además, Cobain confesó que le resultaba más difícil estar enojado desde que se fue de casa y explicó cómo afectó eso su proceso creativo.

Me imagino que me estoy volviendo más feliz porque estoy escapando de todo eso. A veces me encuentro haciendo las cosas difíciles para mí mismo, por lo que todavía puedo tener un poco de ira. Cuando escribo una canción, las letras son lo menos importante, así que no me detengo en absoluto. Realmente puedo tener dos o tres temas diferentes dentro de una canción y el título no significará nada para el resto de la música “, mencionó el músico.

El entrevistador creyó que había perdido la cinta, pero una tarde encontró una enorme bolsa de cassettes entre las que se encontraba dicha entrevista , que según afirma capta a un joven Kurt Cobain que habla sobre la necesidad de alcanzar la cima en sus canciones.

Y recuerda el reportero.

“En ese momento la banda era una una banda con  cuatro miembros, con Chad Canning en la batería y Jason Everyman en la guitarra. Pasé cuatro días con Nirvana y Tad que encabezaban la gira. Estábamos en un piso muy pequeño y muy caliente en Avenue B en la ciudad de Nueva York, durmiendo en el piso. ¡Incluso ayudé a cargar sus amplificadores arriba y abajo , nada menos que tres tramos de escaleras!”.