KLAXONS, A LO ORGIASTICO

El gato astronauta, portada del segundo álbum de Klaxons

Klaxons empiezan a aplicar una vieja técnica, bastante común en los años ochenta, cuando la audiencia se rendía hacia la MTV.

Muchos grupos o solistas, que no vienen al caso en estos momentos, utilizaron los escandalos de los clips para apoyarse en sus ventas. Madonna fue la reina de esta teoría de la conspiración.

“Surfing the void”, el segundo álbum de los británicos Klaxons no es precisamente un maravilloso ejercicio de música .

Pero ya con el primer single me llamó la atención, con el video-clip, por supuesto. Aquel ‘Echoes’, sin duda tomado de la formidable canción de Pink Floyd, tocó en mi fibra, en mi pequeño corazón.

El video era una buena combinación de paisajes lunares o algo más sorprendente. ¿Por qué?. No hay nada como esas montañas de sal, en el desierto blanco de Farafra, a un cien kilometros de El Cairo. Siempre se viajaba por esa carretera hacia El Amarna, hasta que el terrorismo ha reducido las posibilidades para disfrutar de una luz maravillosaen  ese desierto blanco, único.

Pero como tampoco tenía mucha incidencia en ventas, el grupo se puso en manos del director Saam Faranmand, de padres iraníes. Jaimie Reynolds, el bajista y portavoz del grupo, asegura que tuvieron varias discusiones, pero que finalmente, dada la naturaleza de la canción, les convenció para filmar una especie de orgía muy especial, que pudiera llamar la atención.

El tema elegido como segundo single para hacer una orgía es ‘Twin Flames’, ni de largo la segunda mejor canción del segundo álbum. Pero el escandalo está servido. A mí, los desnudos y los manoseos no me parecen ni semi pornos. Lo que no soporto es el lanzamiento de saliva del comienzo. Algo más que mal gusto.

Abajo, el ahora ya famoso video.