La neozelandesa utiliza los tatuajes maoríes en su joya de album

Siempre me da mucha rabia no poder abarcar todo el mundo. Lo digo para que no se escape nadie con talento.

Sometidos a la dictadura musical anglo-sajona, sin piedad. Porque Austalia y Nueva Zelanda están demasiado lejos para ser tenidos en cuenta.

Pero Phil Manzanera ya me avisó desde los años setenta que había que tratar con cuidado todo lo que viniera “del fin del mundo”. Bueno, Manzanera fue el productor de Splitz Enz, con Neil Finn a la cabeza, muchos años antes de que desarrrollara Crowded House.

La nueva perla de Nueva Zelanda es , la misma que veíamos en el video del hombre orquesta,  Gotye, en la canción del año para los australianos Somebody Tha I used to know.

Kimbra tiene 20 años, nacida en Hamilton, la Barcelona de la isla del norte, en Nueva Zelanda, donde se encuentra la universidad más cuidada.

Desde los diez años ya participo en videos para la televisión infantil ,pero empezó a gustarle Nina Simone y  Bjork, sobre todo.

Tras dos singles, Warner en Australia se fija en ella y le dael dinero para su “opera prima”, el álbum Vows”. Producido por ese enorme músico que es Franc Tetaz , Kimbra compone un álbum increíblemente sobresaliente.

Por supuesto, el tema estrella Settle down' es un himno a la inteligencia musical. Una de las canciones del año. Ya, ya deberían considerarla que puedan oirla  Florence Welsh y la mismísima Bojrk.

Pero su Cameo Lover es también una joya de primera división. Y acaba el álbum con una ambiciosa ‘The Build Up'.

Una filosofía de intenciones que tiene como norma  el talento, la vanguardia, pero con melodías, con aciertos en la sónica.

Francamente, estoy impresionado.

Abajo, el video de su increíble Settle Down'.