Portada del último numero de la revista Rolling Stone

Entre la exclusiva al Time, a Rolling Stone y toda la publicidad alrededor de las memorias de , ha saltado y ha debido tener una conversación muy tensa con su “guitarrista”. Algo más que una catarata de palabras de queja.

Hasta tal punto que dicen en la editorial de Keith Richards, que se ha asustado por una venganza de Mick Jagger y ayer mismo, en varios radios británicas y hasta en Rolling Stone ha tenido que aclarar que Mick Jagger es su amigo del alma, que todavía conserva una enorme amistad con él.

Reconoce también que no le ha gustado nada muchos pasajes de las memorias. A Jagger también le ofrecieron la posibilidad de escribirlas, pero con su mala memoria y su ausencia de espíritu nostalgico, abandonó lo que empezó a escribir  después, a comienzos de este nuevo siglo.

Y lo más importante: “Los dos queremos seguir trabajando juntos”. Eso es lo que dice Keith.

Por lo tanto, miedo en el cuerpo al futuro de los . Sabíamos lo que podía pasar. No creo que Jagger se lo perdone nunca. El otro sábado se desayunó con un extracto del libro de memorias, en el que se  decía entre otras lindezas, que tenía un pene muy pequeño. Amén de denominarle ser insoportable.

No es fácil de asimilar, aunque sea tu amigo de más de senta años, desde que  eran niños.

Estoy de acuerdo con el diagnóstico que ha dado  la ex- mujer de Mick, Jerry Hall, que conoce perfectamente a ambos. Richards es un bocazas. Siempre lo ha sido y su peor pecado: siempre le ha tenido envidia a su amigo Mick. Algo tan humano, tan sensible.

Richards conviene en que toda una vida no puede ser siempre agradable y sin problemas. Sería aburrido. Pero que no va a pasar nada malo entre ellos.

Veremos. Hay que esperar. Hay que entender que a Richards le han dado 8 millones de dólares por sus memorias. Algo tenía que contar. Pero, ¿cuale es el precio?. ¿Hablar mal de la persona más importante de su vida?.

A veces, desprecio al despreciable ser humano que todos llevamos dentro.

Abajo, su ‘You don´t move'. Una de las canciones ataque a Jagger.