Se suponía que lanzaría su noveno álbum, Yandhi, el sábado.En su estrategia de la locura, Kanye West solo da bandazos reaccionarios.

Tres días después, apareció en Saturday Night Live y pidió la abolición de la 13ª Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que ponía fin a la esclavitud, pero sólo eso.  El álbum aún ni lo presentó ni dijo que lo había terminado.

Y dijo en una entrevista con un tabloide:

“Me voy a África para completar el disco. Solo necesito ir y agarrar el suelo … y tener el micrófono al aire libre, para que puedas escuchar la naturaleza mientras grabamos.Sentí esta energía cuando estaba en Chicago. Sentí las raíces. Tenemos que ir a lo que se conoce como África”.

West agregó que el álbum había sido devuelto  luego de que un miembro de su equipo directivo sugirió que EL DISCO necesitaba más tiempo de grabación. .

“Comencé a incorporar sonidos que nunca antes habías escuchado y empujaba y tenía conceptos de los que la gente no habla. Tenemos conceptos que hablan de vergüenza corporal y de que se menosprecie a las mujeres por la cantidad de personas con las que se han acostado. Es solo un álbum completo de Ye”.

Continuó explicando que se refería a lo que se llama la “cláusula de excepción” de la Enmienda 13, que permite que el trabajo forzoso continúe dentro de las prisiones de Estados Unidos.

Hay personas que cobran ocho centavos por semana trabajando para compañías que son de propiedad privada”, dijo West. “Muchos de ellos son delincuentes por primera vez. Muchos de ellos son delitos no violentos.Y tampoco estamos tratando con la salud mental y la terapia. La mayoría de las personas que están en prisión están ahí debido a una reacción a una situación en la que están”.

Y como un friki sigue siendo un fan de Donald Trump:
Como estadounidense, apoyo a nuestro presidente. Ofreceré mi apoyo y  talento a quien esté en el cargo”, a pesar de  esa declaración de que “a George Bush no le importan los negros”,  en el secuelas del huracán Katrina.

West también dijo que esperaba organizar una reunión entre el presidente Trump y Colin Kapernick, quien fue el primer jugador de la NFL en protestar contra la injusticia racial y la brutalidad policial al arrodillarse durante el himno nacional de Estados Unidos.