Fue responsable de la producción de los mejores discos de Alice Cooper en los 70, el artífice sonoro del monumental y gélido “Berlin” de Lou Reed, del debut de Peter Gabriel en 1977 o de la obra magna de Roger Waters con Pink Floyd, “The Wall” en 1979, entre muchísimas otras cosas. Su sonido siempre apuntaba alto, quería ser grandioso como en un intento de conseguir coger el relevo de Phil Spector en los años de decadencia del creador del “wall of sound”, y marcó para siempre, guste o no, los años 70.

Y a Bob Ezrin no se le ha ocurrido otra cosa que criticar el nivel de creatividad del hiper archi ultra endiosado en el newsletter de Bob Lefsetz hace tres días, y decir que no le parece para tanto y ponerlo por debajo de otros de sus colegas raperos.

La respuesta de West al “crimen” de Ezrin no se ha hecho esperar, primero ha posteado en Twitter:

“¿Oyó alguien hablar alguna vez de Bob Ezrin?”.

Lo cual demuestra el despiste o ignorancia suma de West, porque hablar de Ezrin es hablar de uno de los productores más afamados y reconocidos de la historia del rock.

Y luego, en una ristra casi choricera de tweets, le ha puesto a caer de un burro. Le ha llamado viejo, idiota, ha dicho que lo siente por que su familia le lleve aguantando tantos años, y que no tiene ni “puta idea” de rap, entre otra serie de lindezas.

[bctt tweet=”Nadie se puede meter con el divino Kanye West. No admite la crítica, está por encima de lo humano y lo divino.”]

Se puede estar de acuerdo o no con Bob Ezrin, pero él no insultó, al menos dio una serie de razones. Esto es lo que dijo de West:

“A diferencia de otros creadores en su género como Jay-Z, Tupac, Biggie o incluso M. C. Hammer, es poco probable que citemos muchas canciones de Kanye dentro de 20 años. Él no abrió nuevas vías de discurso público como NWA, o introdujo al mundo a una nueva forma de arte como Grandmaster Flash, o incluso de manera significativa y memorable abordó los problemas sociales a través de su música como Marshall, Macklemore y Kendrick”.

Y Ezrin, admitiendo no haber escuchado el nuevo disco de West ‘Life Of Pablo', pasó a acusar al rapero de “comportamientos excesivos, rabietas ególatras y la grandilocuencia del mal gusto” (lo cual es rigurosamente cierto) y agregó:

“Él es como la intermitencia que interrumpe una juego crítico corriendo desnudo a través del campo”.

Declaraciones seguidas de tremenda, terrible, pataleta de Yeezy y posteriores disculpas, hay que decirlo, del rapero. Debe ser que alguien por fin le dijo quién porras es Bob Ezrin.