KANYE WEST, ENTRE LA GENIALIDAD Y LAS CONCESIONES

La portada prohibida en Estados Unidos aparece felizmente en Europa

Hace exactamente dos años, elegíamos al cuarto álbum de , el fenomenal “808 &Heartbreak”, como álbum del año de PLASTICOS Y DECIBELIOS. Nos sorprendió su sentido musical de la vanguardia, de las innovaciones, de los atrevimientos, de la calidad de los arreglos y de las melodías.

Dos años después nos encontramos con el quinto y polémico álbum de Kanye West, titulado “My Beautiful dark twisted fantasy”.

Siento decir que no alcanza la calidad del anterior, aunque se trata de un gran álbum, con cinco temas geniales, pero con la rémora de que el “lobby” negro americano de la música no le deja evolucionar hacia cotas más arriesgadas. No quieren que salga de la esclavitud del “hip-hop”.

Es un álbum genial y también condescendiente. Estoy seguro que va vender más que el anterior. ¿Por qué?. Porque West ha hecho concesiones al mundo negro del hip hop y se ha olvidado un tanto de la vanguardia de la electrónica, explorar campos melódicos y rítmicos formidables como tenían “808 & Heartbreak”.

Sin embargo, escuchas la versión del álbum de ‘Runaway’ y me confirma de que es una de las grandes canciones del año y de muchos años. Desarrollar esas notas de piano de Ligetti, francamente depresivas e inquietantes y construir una melodía formidable, está al alcance de pocos previlegiados.

Para mi alegría interior, he encontrado otra joya de dimensiones ilimitadas. Algunos ya la llaman la sinfonía completa del auto-tune. Se llama ‘Lost in the world’ y es una auto ex-cilpación del momento actual de West, amén de que ha encontrado una nueva técnica increíble. La canción va  asociada al final del álbum, con ese reclamo que se llama ¿Quien puede sobrevivir en America?.

La delicadez de la melodía ‘Blame Game’, en la que colabora John Legend, otro de los magos de la música negra actual, también resalta entre tanto rapeo, a veces más que prescindible.

Es ese mismo “lobby” negro que comanda Jay Z para su propia convinencia quien que le convence de que ‘Monster’ es un gran single y cosas parecidas.

Para muchos de los críticos americanos este es ya el gran álbum de Kante West, su obra maestra y, desde luego, el mejor del año. Eran los mismo que acusaban que “808 & Heartbreak” era una traición al hip-hop. Es como la certeza que por mucho Obama ese país sigue bajo el fuego del “tea-party” y de todas las dictaduras conservadoras.

Abajo, la formidable ‘Lost in the world’, el grito de la sinfonía del “auto-tune”.