joss_stone apenas puede manifestarse, porque la promoción de su cuarto álbum es escasa, criminalizada por su propia compañía.

Pero en un arrebato de furia contra la EMI, al preguntarle sobre las bajadas en Internet y sobre la postura que Lilly Allen ha adoptado, como compañera en la misma compañía  y de criminalizar a toda persona que se baje música gratis en Internet, Joss ha dicho con furia:

“Lilly Allen no es una cantante . Ella necesita vender discos, porque sabe que es más una personalidad que una cantante en el más estricto sentido de la palabra. Un músico de verdad no se preocupa por la ventas, porque sabe que siempre tendrá su vida en las actuaciones en directo. Sin embargo, vivir de las actuaciones resultará muy problemático para cantantes de pop como ella. Venden su imagen. Eso es todo. ¿Donde está escrito que los que nos dedicamos a vender discos tenemos que ser millonarios?. Un músico de verdad, una cantante , no necesita ser millonaria, ya tiene bastante con lo que gana con sus actuaciones, porque por encima de todo ama la música”.

[ad#adsense-250×250]Joss Stone tiene más razón que Santa Teresa de Jesús. Lilly Allen es simplemente un producto del momento actual, que reconce que da clase de canto, porque le cuesta mucho enfrentarse al directo. Pero Joss Stone ha perdido la razón al decirlo en publico.

Se trata más de una rabieta contra su propia compañía, que le ha puesto todas las trabas para vender discos, que es lo que consigue Lilly Allen. Pero también, sin quererlo, Joss ha puesto el dedo en la llaga. ¿Por qué la industria sigue invirtiendo en gente que no canta, que no compone, que tan sólo es un personaje?.

La pregunta del millón. Porque ni siquiera suele ser rentable para las propias compañías. ¿Quien se lo lleva?. ¿Es Lilly Allen producto de la corrupción, de que algún ejecutivo se favorece de ello?. Por ahí, por ahí.

Abajo, Joss Stone interpretando ‘Free Me', su nuevo tema estrella.
[ad#tradedoubler-468×60]