En los tiempos de su obsesión por el sexo y la pornografía

John Mayer ha tenido que realizar una entrevista en el programa Ellen Degeneres pre-grabada por miedo de la presentadora a que pudiera decir barbaridades sobre el mundo del sexo y la pornografía.

Pero John Mayer está muy tranquilo. Asegura que ya es un adulto. Que perdió mucho la cabeza en sus años anteriores y todavía no se reconoce o no entiende como salió desnudo en la portada de la revista Rolling Stone.

Tampoco puede entender como pudo hablar de intimidades de sus relaciones Jessica Simpson, a la que calificó de bomba de napalm sexual o el volcán de Jennidfer Aniston. O su palabra de que tenía un pene con supremacía blanca.

Increíbles pensamientos de un gran guitarrista que decía que su frustración era no poder ser un buen escritor sobre pornografía.

Ahora, John Mayer pide perdón. Para el guitarrista, todo fue una locura y piensa que ahora sabe  lo que quiere en su vida, en su música y, por supuesto, en su vida.

Todo por promocionar su quinto álbum “Born and Raised”. Un título muy críptico de ese nuevo John Mayer que quiere ser el negocio de la música. El álbum es interesante, pero no imprescindible.

Pero todavía le quedan manías extrañas. Por ejemplo, colecciona relojes. Algo muy caro. Pero también zapatillas de tenis. Su colección se acerca a una trescientas. Increíble.