Joe Corré – hijo de Macolm McLaren, mánager de – dijo que lo iba a hacer y lo ha hecho. Este sábado ha quemado memorabilia del grupo valorada en 5 millones de libras esterlinas.

Y ha quemado todos esos objetos de valor acompañado de su madre, la diseñadora de moda Vivienne Westwood. La razón dada por Corré es que el punk está muerto y ha sido engullido por completo por el sistema que ahora lo exhibe en exposiciones como “Punk London”, con la bendición de la reina Isabel II de Inglaterra.

El sábado 26 (día del 40 aniversario de “Anarchy in the UK”) a las cuatro y media de la tarde se pudo seguir la ceremonia de Corré y Westwood en una barcaza en el río Támesis cerca del puente Albert en Chelsea, al oeste de Londres. Un acto muy al estilo de su padre, entre la fantasía de Julien Temple en “The Great Rock and Roll Swindle” de 1980 y “V de Vendetta”, el cómic de Alan Moore y David Lloyd.

En la “protesta de quema”, los objetos relacionados con Sex Pistols ardieron junto a efigies de políticos cargadas de fuegos artificiales. En concreto, muñecos de David Cameron, Theresa May y George Osborne, delante de una bandera que rezaba: “¡Extinción! Tu futuro”.

Antes de prenderlos, Joe Corré pronunció estas palabras:

“El punk nunca jamás existió para ser nostálgico, y no se puede aprender a ser punk en un taller del Museo de Londres”.

“El punk se ha convertido en otra herramienta de marketing para venderte algo que no necesitas. La ilusión de una opción alternativa. La conformidad en otro uniforme”.

Corré y Westwood aprovecharon también para advertir sobre el peligro del cambio climático.

Westwood, desde un autobús verde de dos pisos aparcado en la orilla del río, apoyó a su hijo diciendo:

“Este es el primer paso hacia un mundo libre. Es la cosa más importante que puedas hacer en tu vida”.

“Nunca supe qué decir antes… desde el punk… Nunca tuvimos una estrategia entonces, por eso nunca llegamos a ninguna parte. Esto es tan ridículamente fácil. Vamos a reír todos y a continuar vivos”.