lazaretto

Un vinilo único en su especie

Y ha conseguido con su segundo álbum en solitario, su segundo Nº 1 en listas USA.

Jack White despachó 138.000 copias de álbum en su primera semana de edición según los datos de Nielsen SoundScan, pero lo más sorprendente son las más de 40.000 unidades que ha vendido de “Lazaretto” en vinilo.

Resulta que el vinilo de “Lazaretto” es el más vendido desde que SoundScan comenzó a registrar los datos de ventas en 1991, todo un éxito. Un disco de 12 pulgadas y 180 gramos de peso que va a 33, 45 y 78 revoluciones por minuto…  El único del mundo que tiene tres velocidades.

Sin duda todos los trucos de grabación y arquitectura del vinilo de “Lazaretto” han servido como reclamo para muchos fans de White. Desde luego la versión “ultra” de “Lazaretto” es única, imaginativa, toda una curiosidad. Recordamos algunas de las sorpresas y trucos insólitos de “Lazaretto”, jamás vistos en un vinilo al uso.

holo

Resumiendo:

2 canciones “escondidas” debajo de los labels de ambas caras del LP. Una canción va a 45 r.p.m. y la otra a 78 r.p.m. Eso sumado a las 33 r.p.m. de las canciones “normales” del disco, lo convierte en el primer ejemplar que contiene tres velocidades distintas.

La cara A del disco se inicia donde convencionalmente acaba el vinilo, recorre la cara en sentido inverso y acaba donde un disco normal suele empezar. Increíble. Además la cara acaba en un groove cerrado exterior. La aguja se desplaza del centro del disco al borde exterior del vinilo, donde acaban los surcos, y se produce un “groove” que puede durar hasta donde el dueño del ejemplar lo quiera hacer sonar.

También la cara A, en su parte interior (entre el label y los primeros surcos sonoros), lleva un holograma de un ángel grabado a mano por Tristan Duke de Infinity Light Science.

La primera canción de la cara B tiene dos introducciones distintas, una acústica y una eléctrica. Dependiendo de como caiga la aguja sobre el vinilo sonará una u otra.  Es una cuestión de azar, el oyente no puede saber cual va a sonar.

La mezcla del álbum es diferente de la versión digital y el CD. La secuencia de canciones (el orden de las mismas) es también distinto.

Aunque extramusicales, motivos suficientes como para atraer a los fans a comprar la versión “ultra” del disco. Un vinilo que seguramente en los próximos años se convertirá en una preciada pieza de coleccionismo.

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