LA INTEGRIDAD DE UN “BEASTIE BOY”

(MCA), el miembro de fallecido el pasado mes de mayo a causa de un cáncer paratiroideo, dejó escrita la prohibición de que su música y “propiedad artística” pudieran ser utilizadas para fines publicitarios después de su muerte.

Eso es lo que dejó escrito en el testamento, que fue presentado el martes en una corte de Manhattan.

En ningún caso mi imagen, nombre, música o cualquier propiedad artística creada por mí se puede utilizar con fines publicitarios, dice una copia del testamento obtenida por la revista Rolling Stone.

Todo el dinero del rapero, unos 6,4 millones de dólares, es para su esposa Dauch e hija, Tenzine, a través de un fondo de inversiones. Su esposa será la albacea de su patrimonio, y administrará su herencia musical.

Esta decisión honra a Yauch. Son muchos los músicos que no quieren ver sus canciones en anuncios, convertidas en apoyo sonoro de marcas o comercios que en muchos casos nada tienen que ver con el sentido o espíritu original con el que fueron concebidas.

Un caso muy conocido es el de Paul McCartney, que ha tenido que ver como las canciones de los Beatles han sido carnaza de anuncios de TV. McCartney no pudo comprar los derechos de sus canciones, pero Michael Jackson y Sony Music ATV, sí. El ex beatle se ha tenido que tragar crudos los anuncios porque las canciones, aun escritas por él, no son suyas.

Hace unos años sonaba ‘Revolution’ en un anuncio de una marca de zapatillas deportivas. Ahora un banco utiliza una versión lacia, infumable, de ‘From Me To You’. ¿Qué tiene que ver esa canción con la banca? Absolutamente nada. Es pervertirla.