Son varias las voces importantes que se están alzando señalando el fin de los grupos de guitarras, o casi. Todos indican que actualmente apenas hay guitarras en las listas de éxitos.

Jim Chancellor, director de Fiction Records, ha dicho que la música de guitarras necesita un “disparo en el brazo”.

“El problema es que todo el mundo busca resultados instantáneos en cada nueva firma de un grupo”, comenta Chancellor.

“Lo que intentamos hacer en Fiction es ayudar a las bandas en las distintas fases. Intentamos alimentar el talento. La televisión es muy limitada. Las bandas de guitarras tienen el Channel 4 y “Later… With Jools Holland”. Hay muy pocos programas más. A pesar de lo difícil que fue escuchar el disco de White Lies, se vendió muy bien, así como el de Snow Patrol, en un clima tan poco propicio”.

Son muchos los que hablan de la casi desaparición del rock de las listas de los más populares. Noel Gallagher y Kasabian se han referido a ello. Bobby Gillespie y Paul Weller hablan de la “vaciedad” y poca monta de los pocos grupos de rock actuales.

Kasabian opinan que el rock ha sido barrido por el pop en las listas y que ellos son uno de los pocos grupos que arriesgan con sus canciones.

“Hay una sequía de rock and roll en este momento, así que me alegro de que estamos aquí. Las gente teme hacer grabaciones que suenan bien en la radio”, ha declarado Tom Meighan.

“Hemos sido invadidos por el pop y odio esa actitud indie”, añade Serge Pizzorno.

Bueno, quizá no sea la cosa para tanto. El 1 de enero de 1962 Dick Rowe no quiso contratar a los Beatles para el sello Decca utilizando el argumento: “los grupos de guitarras están ya pasados”.

Y la cosa es que Rowe se llevó de forma injusta a la tumba la fama de ser “la persona que rechazó a los Beatles”. La realidad es que todos los sellos grandes británicos (Columbia, Pye, Phillips, la misma EMI, que al final se llevó el gato al agua de rebote gracias a George Martin y su subsello Parlophone) les rechazaron, demostrando que hay mucho imbécil por metro cuadrado en las grandes compañías discográficas.

Luego corrieron como desesperados detrás de los Rolling Stones, los Who o los Kinks, pero dejaron escapar al pez más gordo. Hubo varios “Dick Rowes”, pero no conocemos sus nombres.

Al rock and roll se le lleva matando desde que Buddy Holly falleció en 1959, pero ha conseguido seguir subsistiendo de un modo u otro. Sobre todo con la llegada en los 80 del tecno-pop primero y del house unos años más tarde, el rock perdió su exclusividad como música destinada a los jóvenes.

El rock se ha ido convirtiendo en un género más, pero, aún en horas bajas, grupos de guitarras ha seguido habiendo y habrá.

Quizá solo esté esperando a que un nuevo “ciclo” le devuelva el protagonismo y esplendor perdidos. Aunque ya nada será lo mismo.