Mi buen amigo Phil Manzanera , el productor de Gilmour y ex-guitarrista de Roxy Music, me dijo claramente que la relación de David con Waters no existe, salvo en temas puntuales. No tienen ningún tipo de relación personal. Tampoco existe legalmente Pink Floyd como grupo en activo con contrato supeditado. Sólo se hablan a través de sus abogados para temas relacionados con el dinero y los contratos de la banda desaparecida irremediablemente.
Se supo que Pink Floyd, sólo su viejo catalogo, ha renovado contrato con Warner. Muchos millones. Otra vez. La increíble discografía directamente cae en manos del magnate ucraniano Len Blavatnik , el hombre más rico de Inglaterra y dueño de Warner Music, que era la actual propietaria del catálogo fabulosos del grupo hasta este 2015. Sin embargo,por ejemplo, el este último disco de Gilmour es propiedad de Sony. Es una vuelta de tuerca más de David para reventar sus cadenas de Pink Floyd. Está harto de Pink Floyd. Hasta las narices de Roger Waters, “Mister Muro”, por el excesivo exponente de su “The Wall”.
El final del grupo fue el último álbum de Pink Floyd, titulado “The Final Cut” , en el que Roger Waters daba por descontada la desaparición del grupo. Se había eregido en el cacique del grupo. Estábamos en el año 1982. Roger incluso había denigrado a David Gilmour, al contratar básicos de sesión y había ridiculizado a Nick Mason, al contratar un batería-Andy Newmark – que supiera tocar constantes 3/4 de ritmo en el tema “Two suns”. No fue un disco de Pink Floyd. Simplemente, fue el primer disco de Roger Waters , en solitario , salvando aquel experimento llamado “The Body”, banda sonora de una película imposible, en el año 1970.

AL TRIBUNAL SUPREMO .-

Roger Waters, personalmente, decidió dar por terminado su contrato con el manager de Pink Floyd, “Steve O´Rourke. Le puso la soga al cuello al “quinto” miembro del grupo. Creyó que como David y Nick estaban inactivos , todos jugarían a su favor.
Se equivocó. Poco meses después, en en junio del año 1986, O´Rourke denunció a Waters por incumplimiento de contrato e impago de “royalties”.
En octubre de aquel mismo año, Roger Waters , en una jugada absurda, estúpida, como él mismo reconoció con el tiempo, demandó en un tribunal de Londres a David Gilmour y Nick Mason . Les prohibía que siguieran utilizando el nombre de Pink Floyd, porque él no quería seguir en el grupo. Grave error.
David Gilmour jamás perdonará que lo llevara a los tribunales. Roger perdió clamorosamente hasta en el Tribunal Supremo y Pink Floyd volvía a renacer. Es decir, con David, Nick y el propio Rick Wright , que habían rescatado al grupo, pese a que Roger Waters le había hecho firmar al teclista un documento en que renunciaba a formar parte de Pink Floyd. El “nuevo” disco de Pink Floyd se llamo “A Momentary Lapse of reason” . Estábamos en el año 1987. David Gilmour dijo de Waters: “ Es el perro del hortelano y voy a pelear con él”.
Muerto Rick Wright , el tema está finiquitado. Por mucho que Waters haya llamado a David Gilmour para hacer un nuevo disco. Precisamente, lo que quiere David es salir de esa especie de jaula que personalmente para él ha sido de alguna manera el nombre de Pink Floyd.

SALIR DE LA JAULA PINK .-

Hace casi un año, el músico francés Michael Boumendil recibía una llamada de David Gilmour., el guitarrista de Pink Floyd. Michel escuchó al principio a su interlocutor, que le hablaba en inglés, pero no le creyó en absoluto y acabó por colgarle. Siempre se imaginó que se trataba de una broma. No lo era . David Gilmour quería pedirle permiso a Michael para poder utilizar su jingle de la SNCF , es decir la Renfe francesa. David Gilmour le había gustado la melodía , se la había grabado en su teléfono móvil y había escrito una canción llamada “Rattle that Lock”(“Revienta esa cerradura”) , que daba título a su cuarto álbum en solitario . El tema fue además el primer single del disco y está firmado por los dos musicalmente. Es posible que pensemos que a Michel le ha tocado la lotería, pero no tanto es también el creador musical de marcas como France Telecom, el FNAC, Channel , Peugeot y Citroen.
Cuenta Dave que no le gusta nada la música que escucha en las estaciones de tren inglesas o en la americanas. Le parecen que casi todas están marcadas por el mismo patrón de aburrimiento , de tedio insoportable de soportar. Sin embargo, la melodía de los trenes franceses le pareció algo positivamente distinto.
La letra de la canción es de Polly Samson , con la que ha tenido tres hijos, más uno adoptado. A ella la conoció como periodista, pero ahora es poeta, escribe algún libro que otro y es más famosa , gracias a su situación actual. Polly es quien ama más que nadie la posibilidad de que su marido se libere de la prisión mental, metafísica y opresiva del fenómeno de Pink Floyd. Una presión insoportable. En la canción, Polly escribe y Dave canta:”Revienta esta cerradura y quítate esas cadenas. Los otros viajeros parecen fantasmas ,ángeles caídos disfrazados”.
Uno de los ángeles caído es precisamente el maravilloso Rick Wright, el segundo muerto en la saga de Pink Floyd . Dave hizo el último disco de Pink Floyd, “The Endless river” en memoria de Rick y, ahora, ha escrito el tema más sensible de su cuarto disco en solitario, “A Boat Líes waiting” , en memoria de su querido viejo amigo. Es un recuerdo del inmenso e intenso amor de Rick por el mar, que prácticamente , desde que el autócrata Roger Waters le echó de Pink Floyd, vivió sus últimos años en su propio barco, paseándose por el Mediterráneo, como en una cadena de sueños marinos e incluso en el Atlántico. David asegura que jamás “será salado” y acude a la marinería de agua dulce. El tema , que tiene 18 años de existencia, se embellece con las voces de sus amigos Graham Nash y David Crosby . David para soltarse de Water y recordar a Syd Barrett intentó una colaboración de su buen amigo David Bowie, pero fue imposible. Hay que recordar que la última intervención en directo de Bowie fue en el Royal Albert Hall , en un concierto de Gilmour, para cantar “Arnold Layne” y “Comfortably Numb”. Eso fue en mayo del año 2006. casi hace diez años en que Bowie se mantiene como Howard Hughes, en un extraño recluso.


LAS VIEJAS CADENAS.-
Gilmour tuvo otro cuatro hijos con su primera mujer, la actriz, Virginia Hansenbein. Pero de sus siete hijos naturales hasta ahora nadie se había atrevido en tocar en un disco de papá. Es curioso, porque cuando se le ocurrió la canción sobre Rick es justo cuando acababa de nacer su hijo Gabriel. Ahora es el que toca el piano en el tema “The girl in the yellow Dress” , que es “una estrella de los años cuarenta!, como si fuera un viejo “swing” de los viejos tiempos del cabaret.
Sólo hay dos temas en el álbum que está escritos por el propio Gilmour. El mismo se considera como muy torpe para escribir canciones . Pero quería sacarse los demonios de su relación abrupta con su madre y escribió “Faces of Stones, que uno creía que estaba escrita con Rogers Waters en la cabeza. El tema es muy “floydiano” Cuando le digo a mi buen amigo Phil Manzanera que para nada “Rattle that lock” es reventar las cadenas de Pink Floyd, esboza una sonrisa y se calla. Los instrumentales suenan muy a Pink Floyd. Es una cerradura que jamás podrá abrir.

Por eso, muchos fanáticos y no fanáticos de Pink Floyd creen que aún habrá “más Pink Floyd” , quizá un disco final, lo que no fue “The Final Cut” , una gira más. Pero David se pregunta:”¿ Cuando ?. ¿Cuando tenga 80 años?. Y es cierto , David cumplió 70 años en marzo, Ni en sueños quiere retirarse , pero da absolutamente por terminado el ciclo de Pink Floyd. Hay una idea que la tiene grabada en sangre. Sin Rick Wright es imposible Pink Floyd. Y Roger Waters lo sabe.


Una vez ha vuelto a grabar en Hove y en el “Astoria”, su barco ,atracado en el Támesis , en Hampton, no muy lejos de Londres. Una nave que tiene más de cien años de existencia . David Gilmour se la compró a Fred Karno , que fue el “alma mater” del éxito en Londres de Charles Chaplin. El Astoria atracado en el Támesis, es la razón de “ese río sin fin” y de las “cadenas” de Gilmour, Todos los fantasmas de David Gilmour están representados en la portada , con esa docena de cuervos, que se escapan despavoridos de una jaula. ¿La vieja jaula de Pink Floyd?.