Eurovisión de Tel Aviv quedará en la memoria con el gran fracaso de Rusia, a pesar de todas las apuestas, las misma que daban como ganadora a Holanda, con una canción casi mediocre, que tiene sólo el apoyo de parecerse en tonos mínimos a un tema de Chris Martin de Coldplay  al piano. Las apuestas, se sabe, que han manejado el televoto, de forma descarada.

No ha quedado mal Azerbajian, que era la que habíamos marcado como la mejor canción. Apostada entre los esperpentos de Rusia, Nueva Macedonia e  incomprensiblemente una horrenda canción de Italia.   «Truth» tiene mucho mérito, al no tener apoyos geo-políticos. 

Otro capítulo el enésimo fracaso de España en Eurovisión.»La venda» es la que tienen puesta los que que manda en RTVE , que con tonos tan democráticos, tan sólo caemos en la irrelevancia y el ridículo. El tema era una maqueta mediocre,  una desgracia.

HOLANDA GANA EUROVISION, GRACIAS A LAS APUESTAS

Oro capítulo fue  Madonna, en plena caida hacia los infiernos, llevó a los al fuego eterno a su «Like a Prayer «, con una versión a los monjes gregorianos.  y su «Future»  fue como una vergüenza entre su vestido, su estatura y una personificación que no es la Madame X, sino la de de una bruja vieja y traviesa.

Abajo, el extraño, nada brillante ganador del tema de Eurovisión: