Me ha impactado el segundo álbum de , que con sólo 20 años  demuestra que estamos ante una auténtica creadora, una maravillosa fuerza que nos hace recordar a los tiempos de Sandy Denny o quizá algo más.

¿Una nueva Joni Mitchell? Pero esta vez, inglesa. Puede ser. Pero es pronto.

Bueno, de hecho, Laura repite constatemente que las bases de su música se fundamentan en el álbum “Court and Spark”. Excelente gusto, con aquel temazo llamado ‘Help Me'.

En “I Speak beacause I can” hay una canción que es determinante y, por supuesto, futura aspirante al número uno en Plásticos y Decibelios. La canción se llama ‘Devil´s spoke', tomado de un sortilegio de los indios apalaches. Es fol-rock-pop, como no habíamos escuchado desde los años setenta.

[ad#adsense-250×250]Es cierto que en Inglaterra existe un nuevo renacimiento del folk electrico. Le llaman Nu Flok y justo Noah and the Whale era una de sus decisivas pautas. Hasta tal punto que el líder del grupo, el meticuloso Charlie Fink, sedujo a Laura e incluso la hizo cantar en el grupo.

Pero al año, Laura había volado libre para hacer su primer álbum, “Alas I cannot swim” y lograr una nominación para el premio Mercury.

Este segundo álbum es bastante mejor. Está muy bien producido por Ethan Johns, nada menos que el hijo del gran Glynn Johns, el ingeniero y productor que creó los sonidos de los Rolling Stones y de Led Zeppelin, en los ahora difuntos estudios Olympic.

Hay otro temas en el álbum que nos llaman la atención, como ‘Ramblin man'. Laura fue un gran fichaje para Virgin muy poco antes de que Hands acabara con la EMI.

Abajo, el clip de ‘Devil´s spoke'. Como EMI no tiene convenio, puedes verlo en: