HAY QUE SALVAR A BEYONCE

Escucho con sorpresa el cuarto álbum de , tras la gran traición de un trabajador de Sony que ha puesto el nuevo disco de la Knowles en la red.

Algo muy grave, porque faltan más de dos semanas para la publicación oficial del álbum.

El problema de la piratería es más grave de lo que creemos, porque es el fínal de que se puedan lanzar artistas con un dinero de marketing de por medio o con la suficente publicidad para que no enteremos de que algo de  existe .

Y con esto no defiendo ni mucho menos las compañías discográficas, que han llevado todo el tinglado a un gran disparate. Pero debemos pensar un poco. Creo que Steve Jobs, con el iCloud de Apple , les va a dar la puntilla a la industria, definitivamente.

Igual que he arremetido con el pop basura de las compañías y con productos lamentables como lo de Lady Gaga, Britney Spears, Kesha y Avril Lavigne, quiero hablar de la calidad de Beyonce, que definitivamente es otra cosa, aunque haya aparecido con la mamarracha de Lady Gaga, cuando hasta su marido Jay Z le aconsejó que no lo hiciera, porque le estaba dando una categoría que la rídícula no tenía.

“4” es un álbum lleno de sorpresas. Para empezar me enamorado del tercer tema que se llama ‘I miss you’, con una produción y un arreglo sorprendente, pero también nuevo, distinto. Beyonce canta el tema formidablemente.

Luego destá esa maravilla que le ha hecho Kanye West, que se llama ‘Party’. Es un enorme tema para bailar. La melodía de Babyface, que ha regresado al mundo de los discos, de ‘Best thing I never had’ es simplemente brillante. Me recuerda a la Tina Turner de los mejores tiempos.

Todo ello sin pasar por alto la gran canción que ha escrito Diane Warren especialmente para ella y que se llama ‘I Was here’. Beyonce es mucho mejor cuando no se deja embaucar por porquerías del tipo ‘Run the world’.

Beyonce es una artista. Gran cantante y gran personalidad.