GLASTONBURY, GORILLAZ, LOU REED Y EL PRINCIPE CARLOS

Cuando conocí a Michael Eavis fue en la segunda edición del Festival de Glastonbury. Me pareció el granjero más listo que he conocido nunca. Lo tenía muy claro. Quería mezclar las cualidades orgánicas del lugar y que fuera una celebración de la música y la paz. Con el sentido de civismo y el punto ecológico de su granja, se metió a la gente en el bolsillo.

Ahora el festival de Glastonbury es el acontecimiento más grande para los ingleses. Hasta tal punto, que ha aparecido por allí hasta el mismísimo Príncipe Charles, que en su día dijo que el viejo festival de la Isla de Wight  de 1970 no era más que una reunión de pordieseros hippies. Pero los tiempos cambian y ahora se rinde ante el inteligente Eavis. ¿Se imaginan al Principe Felipe y Letizia en el festival de Benicassim?

A mi todo, me parece una tomadura de pelo. Un puro negocio y no hay que darle más trascendencia.

[ad#adsense-300×250]Ahora, que periódicos como The Guardian de semejante cobertura a semejante evento me parece una cretinez. Es como este reciente hecho que se ha producido con respecto al festival. El  más ridículo que se ha producido nunca, en toda su historia.

U2 no pueden actuar y, entonces, en su sustitución se contrata a , pero el precio del ticket no cambia, claro. Es de risa. Algo peor. Una estafa.

Pero, ¿que es Gorillaz?. Muse, o que es. Un puñetero comic, un delirio del que se cree un genio y no lo es. Lo único que se le ha ocurrido para disimular el rollo es pagarle dinero para también participe en el invisible y estúpido invento de Gorillaz.

Lou Reed dirá que le importa un bledo. Que él toma el dinero, como ya lo hice con los Killers. Pero me parece que eso es arrastrar también su prestigio. Allá cada cual.

Abajo, el tema de Gorillaz y Lou Reed.