A finales del mes de julio de 1980, en una mansión luminosa en el Laurel Canyon,  estuve delante de uno de sus ídolos, uno de los grandes músicos del siglo XX. Ni más ni menos que el gran . El hombre que creó Mothers of Invention, que cabreó a Nixon y a toda la cienciología. Aquel genio escatológico, con uno de los pósters más famosos por su descaro, un Frank Zappa, defecando en la taza del inodoro.

 

Dos maravillosas horas junto a este genio que fue la quintaesencia de la música popular y también de la clásica. Una obra inabordable con 60 álbumes que tocó todos los estilos. Desde doo-wop, big-band, suites, heavy metal, jazz-rock, blues-rock, temas orquestales y hasta maravillosas 15 sinfonías que han sido orquestadas y tocadas en medio mundo con la participación de Zubin Metha y Pierre Boulez. Ha sido el gran sucesor de Edgard Varese y un verdadero intelectual hasta llegar al estudio de sus propias contradicciones en un libro genial.

Ahora, se van a cumplir en diciembre  los 25 años de su muerte, a causa de un cáncer de próstata que le tenía agazapado con drogas y enormes dolores en aquella misma casa luminosa donde se produjo el encuentro.

No hacía ni meses que se había hecho un estudio, en una especie de cocina gigante en el propio edificio de su casa. Sentarse en aquella consola de sonido Harrison era más que un honor. Al estudio, como todos los nombres geniales que utilizaba, le había llamado Utility Muffin Research Kitchen, aprovechándose de una frase de su opera-rock ‘Joe's Garage', el ataque más furibundo a la cienciología de Tom Cruise, cuando nadie hablaba de ella ni se conocían las andanzas de Tom Cruise ni John Travolta.

Impactaron varias frases que le convertían en un pesimista con respecto a su país, más aún desde la llegada de Reagan. Siempre hubo un Zappa revolucionario, ecléctico, incendiario y muy analítico. De aquellas largas conversaciones siempre quedó en la memoria una idea arrolladora:

¿A que no sabes por qué las religiones y las sectas siempre tienen dinero y son peligrosas?

-Bueno, no lo sé. Aunque se me ocurren varias cosas.

No, no. Son peligrosas y ricas , porque las jodidas no pagan impuestos.

No se podía tener más razón.

En Vilnius, los lituanos le erigieron una estatua en 1995 por tributar un homenaje al padre de la música moderna. También Vaclav Havel fue siempre un acérrimo seguidor de la música de Zappa desde los años 60. Cuando llegó a la presidencia en 1989, Havel invitó a Zappa para que le diseñara un edificio artístico en el mismo lugar donde había estado la bolsa capitalista de Praga. Durante meses posteriores, Zappa fue nombrado representante de Checoslovaquia para los países de Occidente en comercio, cultura y turismo.

Zappa podía ser un genio, pero también un vanguardista:fue el primero en pegar cintas grabadas y unirlas como un pastiche genial, gracias a sus conocimientos de electrónica.

Era una mezcla de eclecticismo y de un aterrador control con su sentido dadá de lo que representaba. Era agrio, colérico, nada complaciente, y demostraba artísticamente su propia desilusión, hasta el punto de hacer una diatriba y una sátira del ‘Sgt. Peppers' en su genial álbum de los Mothers Of Invention, ‘We're only in it for the money' tras su maravilloso debut con ‘Freak out'.

Zappa podía tocar varios instrumentos, pero era un maravilloso guitarrista como demostró en su disco ‘Shut up'n play yer guitar', un álbum triple que es una obra maestra igual que su incursión el jazz, ‘Hot Rats'.

Zappa contó que en unos meses se tenía que enfrentar un subcomité del Senado estadounidense, acusado de incitar el rock porno. Jamás se libró de un arresto en los primeros 60 por tenencia de material pornográfico. Perseguido y arruinado por las aventuras musicales de todo tipo, jamás dejó de luchar hasta el mismo día de su muerte.