Antes , en una Navidad, JULIAN RUIZ escribió sobre una “Nvidad” de Bowie.

fue el Dorian Gray del rock, pero puede convertirse en el nuevo Howard Hughes del pop. Desde hace más de ocho años no publica ni una sola canción nueva ni ha anunciado siquiera una actuación que dure más de veinte minutos.

Un ataque al corazón, el 23 de junio del 2004 en el Festival Hurricane de  Scheessel,  ha cambiado para siempre la vida de uno de los más apasionantes personajes de la historia de la música del siglo XX.

No obstante, PLASTICOS Y DECIBELIOS quiere desearle una FELIZ NAVIDAD, MR. LAWRENCE, perdón, MR. BOWIE.

Justo dos meses antes de su crisis cardíaca le hice mi última entrevista. Fue un en un hotel de Londres, cerca del Hard-Rock. Bowie estaba radiante y muy contento, porque hacía unos cuatro meses había conseguido dejar de fumar esos  asesinos 60 cigarrillos que se inhalaba al día, siempre de la marca Marlboro.

“Imán me exigió que no fumara nunca dentro del apartamento para no perjudicar los pequeños pulmones de nuestra hijita Lexie. Así que como teníamos un balcón, siempre salía a fumar allí fuera. Una noche me moría de frío, en plena intemperie. Pensé que era un estúpido y decidí desde la planta de mis pies hasta mi coronilla que debía de dejar aquel estúpido vicio”.

Sarcásticamente,  seis meses después de dejar de fumar, a poco de comenzar su concierto en la ciudad alemana, sufría un casi mortal ataque al corazón. Bowie tenía prácticamente bloqueada una arteria.

El cardiólogo Kart Heinz Kuck  trabaja en el hospital San Jorge de Hamburgo.

“Bowie estuvo a punto de morir. El no entendía nada. Llevaba una semana con dolores en la espalda. Unos días antes había sentido unos pinchazos más profundos en su espalda, pero no creía que tuviera que ver con algo del corazón. Tuve que utilizar un globo para poderle desbloquearle la arteria. Una angeoplastia un tanto complicada. No fue una operación rápida. Y le  avisé de que su vida  tenía que cambiar radicalmente”.

UN CANTANTE BLOQUEADO

La última foto conocida de Bowie

La última foto conocida de Bowie

Vaya que cambió. En un  primer momento, David Bowie se quedó completamente bloqueado. Siempre se había sentido inmune a cualquier enfermedad ,a pesar de los excesos con la heroína en los setenta y la coca en los años ochenta, pero el tabaquismo siempre había sido el denominador común.

Su ex-mujer Coco Schwab y su asistente personal desde hace más de 35 años nos contaba con su español de acento suizo:

“El creía que en un mes iba a poder volver a los escenarios .Estaba disfrutando  .Pero al paso de las semanas se dio cuenta de que su vida no podía seguir así. Se paralizó de miedo”.

Bowie se encerró en su apartamento en NoLita, en el Lower Manhattan. Un maravilloso apartamento que le costó diez millones de dólares, con dos terrazas, decorado al viejo estilo inglés, con tapices verdes de terciopelo y techos decorados en madera . Desde una de la terrazas su esposa Imán presenció con horror el ataque a las Torres Gemelas. John Mayer vive también NoLita.

El caso es que David Bowie o volvió a aparecer en público hasta el 8 de diciembre del 2005 , junto con su nuevo gran descubriendo el, formidable grupo de Toronto, Arcade Fire ,durante unos premios de la moda y porque su esposa Imán se lo había pedido.

La modelo somalí le impuso ,con ayuda del cardiologo ,una rígida dieta a base de verduras y frutas. Le hacía ir al gimnasio con ella sobre el mediodía , poco antes del almuerzo. A Bowie se le veía más en chándal que en traje.

Su apartamento , en NoLita está al este del Soho . Y hacia allá va casi todos los días. A veces, para en el Café Bagatta o en la líbrería “cool” Mc Nally Jackson o suele almorzar al  restaurante Sant Umbroeus , con su ex-esposa y jefa de la productora de Bowie, Isolar, la suiza Coco Schwab , una persona que es quizá más que su madre, con la que lleva intimamente unido desde hace más de cuarenta años. La oficina de Isolar , en que he visitado a Coco en un par de ocasiones, se encuentra a unos cientos de metros del apartamento de David, en el numero 270 de la calle la calle Lafayette . Coco siempre me daba la misma respuesta. David no quiere ver a nadie y menos hacer entrevistas.

article-2219563-15916FC1000005DC-759_636x759 (1)

Bowie con Coco Schwab , su ex-esposa y mano derecha desde hace más de cuarenta años.

En las últimas apariciones, desde ese pequeño retorno a los escenarios, Bowie volvió a aparecer  en febrero del 2006, en la gala anual que la Fundación Child Alive promueve en el Hammerstein Ballrroom de Nueva York. Bowie cantó con Alicia Keys una sesancional versión de su ‘Changes'. Alicia  es su vecina. Vive a unos doscientos metros de su apartamento. Se han visto en muchísimas ocasiones. Y Alicia se lo pidió por favor.

El cantante siempre fue un creyente y fiel seguidor de Syd Barret, el primer líder de los Pink Floyd y el “inventor” del sonido de la psicodelia. Una vez me dijo:

”Ha sido el único cantante inglés que no ha cantado como un provinciano, como un autentico cantante a lo americano”

Al recibir la noticia de su muerte, aceptó de inmediato la proposición de David Gilmour para cantar con él en Royal Albert Hall londinense. Aquella noche interpretó a su exquisito estilo ‘Arnold Layne', uno de los primeros singles de los Floyd y le cambió la melodía a “Comfortably numb” de “The Wall”. Aquella actuación del 29 de mayo del año pasado ha pasado a la posteridad en un DVD que Gilmour publicó poco después.

No se olvidó del cine.Aceptó actuar como el mismísimo Tesla en la semifallida película de Christopher Nolan sobre magos y ha puesto su voz en un par de películas de dibujos. Hace cuatro años apareció fugazmente en la película August de Autin Chick. Se lo pidió Rip Torn , que había trabajado con él , en El Hombre que cayó a la tierra.

David Bowie siempre ha sido un enamorado de las películas de culto. Con su maldito complejo de aerofobia cada día más radical , apenas cruza el Atlántico. Cuando lo hace viene en barco y atraca en Southampton . Durante la semana que dura la travesía se atraca de ver películas en su  ordenador o en su camarote. Una vez me dijo muy interesado:

”Me podrían nombrar como experto en cine soviético, desde la revolución hasta la disolución del régimen”.

Paradójicamente, la última gran intervención personal de Bowie ha sido la de organizar, el  High Line Festival de Manhattan, un magnífico recorrido por todas las artes. Resultaba irónico que Bowie eligiera nada menos que diez películas de culto, habladas en español ,como uno de los momentos estelares del festival.

El cantante comentó que había quedado deslumbrado por “El espíritu de la colmena “ de Erice y “Los Amantes del circulo polar” de Medem. Esas eran sus dos películas favoritas del cine español.

Su último gesto social ha sido donar casi cincuenta mil dólares en ayuda para pagar a los abogados defensores de esos seis jóvenes negros que fueron acusados de asaltar a un joven blanco en la ciudad de Jena.

Bowie volvió a aparecer en el Festival de la Fundación Keep a Child Alive. Imán es una de la impulsoras de la Fundación y se le daba un homenaje especial a Bono por su obra en ayuda del sida en Africa . Pero ni cantó ni presentó el evento. No quiso. En cambio, Alicia Keys volvió a cantar con Bono “Don´t give up”, la canción de Peter Gabriel.

Cinco días después , Alicia Keys daba un pequeño recital  sóla con su piano en el Colegio de Médicos de Madrid, a propósito de su nuevo album . Le pregunté por Bowie y el evento en el Ballroom y me contó:” Le pedí que hicieramos algo juntos como habíamos hecho el año pasado  ,pero no le ví con muchas ganas de hacer nada. Quizá prefiera  hacer algo único, diferente”.

Es curioso que la última vez que haya participado en una grabación, haya sido en el disco de Scarlett Johansson , con versiones de temas de Tom Waits. Bowie cantó con ella, Anyway I Lay my head. Le han pedido mucho intervenir en algunas que otra grabación. Se ha negado en rotundo.

El gran Tony Visconti , su producor de discos mágicos, es otro de los pocos que  tienen contacto con Bowie. De vez en cuando, almuerza con Bowie.Asegura que David se encuentra en gran forma y con la cabeza más lúcida que nunca

Ha habido gente que asegura que tiene alzeeimer o parkinson. Pero como me aseguró el gran Ken Scott, el ingeniero de Ziggy Stardust y Aladdin Sane, David Bowie está maravillosamente bien. Lleva una vida sana, intelectual y que su gran objetivo, su aventura es guiar la educación de su hija Lexi.

Hace unos pocos años, Bowie volvió a comprar otra cosa, cerca de Woodstock, en Catskill, a dos horas de coche desde Manhattan. Es como una especie de granja y la utilizan para algunas vacaciones. Sobre todo, en verano.

A David Bowie siempre le ha gustado ser un misterio dentro de su propio misterio. Con 65 años y la amenaza de otro ataque al corazón quizá haya preferido dejar de ser “el hombre que cayó en la Tierra” y ser de alguna manera “el hombre que vendió el mundo”. Quien sabe.