Dave Clark y Freddie, en los buenos tiempos

Más o menos se sabía, pero Dave Clark, el gran líder de Dave Clark Five, del Liverpool Sound en los tiempos de los Beatles, el autor del musical Time,  ha confirmado que Freddie Mercury quiso morirse y dejar de tomar las pastillas que recibía de los Estados Unidos en su lucha contra el SIDA.

Decía que no le hacían nada y que prefería morir a pasarlo mal o muy mal, a tener una larga agonía.  La medicación especial la recibía vía del desaparecido Concorde, en ciertos días.

Dave Clarke ha revelado también que inopinadamente le tocó ver la muerte de Freddie en directo. En ese momento, Dave estaba sólo con el cantante de Queen. Hacía hora y media que el doctor había pronosticado que “todavía le quedaban unos cuantos días de vida”. Se equivocó.

Nada más morir, Dave llamó al viejo amor y secretaria Mary Austin, que vivía muy cerca. Jim Hutton, el amante de Freddie, estaba en otro lugar de la mansión en Holland Park.

El aniversario de Freddie ha descubierto también que el guitarrista Brian May quiso suicidarse tras la muerte de su “cantante”, coincidiendo también con la muerte de su padre. Logró recuperarse gracias a una estancia en una Clínica de Arizona, mitad clínica, universidad, granja y manicomio.

Y ha vuelto a dar otro dato relevante. Todos los miembros de Queen tuvieron que mentir reiteradamente, porque Freddie les había hecho prometer que no revelaran el nombre de su enfermedad. El terrible Sida. En aquellos finales de los años ochenta, todavía un escandalo.

Con todo ello se recrudece la polémica de como Freddie Mercury, por culpa de su religión, por culpa de no querer dar un escandalo a su familia, escondió su enfermedad y taponó el progreso en la cura de la enfermedad, a pesar de que se quiere paliar ahora con la Mercury Phoenix Trust en su lucha contra el Sida.

Sé que esto sienta mal a los fans de Mercury, pero es la triste realidad. En un par de meses, cuando se cumpla el vigésimo aniversario de su muerte revelaremos una conversación en Tenerife con Freddie Mercury. Ahora, no. Ahora no es el momento.