retiró  ‘Welcome To New York' y ‘Blank Space' de su Soundcloud, las versiones de al estilo Velvet Underground después de que se lo dijera en un sueño.

La cosa es que “Blank Space” suena bastante bien como puede comprobarse más abajo. Imita con bastante gracia a Reed, pero no le ha quedado más remedio que quitarlas por mandato expreso (onírico) de su inspirador.

Al ex miembro de Fleet Foxes se le ocurrió la broma como contestación al lanzamiento del disco de versiones de “1989” de Swift por Ryan Adams al estilo Springsteen. Si Adams versiona a Swift, rizando el rizo, Misty haría a Adams.

Father John twiteó el link de la canción con su portada “1989” (la banana pelable del debut de V.U. con un 1989 abajo) junto a la nota:

“Mi interpretación del clásico álbum de Ryan Adams ‘1989'”.

Pero quitó ayer de su Soundcloud las versiones de Taylor, y publicó un comunicado para aclarar por qué. Afirma que Lou Reed se le apareció en sueños y le dijo:

“Elimina esas pistas, no provoques a los muertos, yo no soy tu juguete”.

Este es el sueño completo de Father John Misty, una divertida ensalada, todo un imposible cacao “místico”:

“Tuve un sueño muy extraño que me despertó bruscamente alrededor de las 03 a.m. esta mañana. Estaba caminando como un cangrejo por un barrio de Nueva Orleans que, a pesar de que no existe, es un lugar recurrente en mis sueños. Mi amigo de la infancia Brian Kawamura me decía que aún se adeuda el lugar de alquiler de pista de 7,000 dólares cuando el psicoanalista francés Jacques Lacan estaba súbitamente de pie junto a mí, diciéndome una y otra vez: “La única cosa más loca que un campesino que cree que es un rey, es un rey que cree que es un rey”. Puso una de esas coronas de cumpleaños de Burger King en mi cabeza y de entre las nubes comenzó a sonar una versión  del “Himno de la Alegría” tipo “Switched On Bach”. Una multitud que se había formado alrededor mío comenzó a cantar, con lágrimas en sus rostros. La multitud estaba obviamente hipnotizada y asumí que si me deslizaba discretamente nadie se daría cuenta. La tierra se conviertió en una especie de cinta de correr, y aunque las ubicaciones (La Gran Muralla China, un McDonalds donde celebré  mi 3º cumpleaños, la ciudad de “The White Ribbon” de Michael Haneke, el restaurante de Vignola en Rockville, Md.), el “Himno de la Alegría” y la gente se quedaron a mi alrededor”.

“De repente, era tiempo para la prueba de sonido, a la cual llegaba tarde, y Barack Obama me ofreció dar un paseo en el Air Force One. Me dijo que necesitaba asesoramiento urgente en relación con algunas decisiones políticas importantes, y nos pasamos el día en Hawai jugando al baloncesto, acariciando a sus perros, jugando al golf y similares cuando yo, lleno de ansiedad, le dije que realmente necesitaba llegar a la prueba de sonido, así que necesitábamos discutir el reinado del mundo libre. Para este momento él se había convertido en un rostro obsceno de mi padre y me dijo: “Tengo una orden judicial para ti, hijo: que disfrutes de la vida. Es por este mandato por lo que todo será gobernado. Es la verdadera tiranía; la fuerza igualadora que nos une a todos…”. Salté del Air Force One y aterricé en la parte superior de esta gota rosa enorme, brillante que se extendía por millas y más millas, cubriendo ciudades enteras, y yo tenía que seguir tragando clorofila porque la cosa estaba emitiendo niveles demenciales de EMF, por lo que mi boca y manos se tiñeron de color verde oscuro”.

“Abajo el interior de la burbuja pude ver miles de caras conocidas y una de ellas era Lou Reed en una pasarela con la mano esposada a supermodelos que habían adoptado bebés esposados ​​a ellos y Lou dijo:” Elimina las pistas, no provoques a los muertos, Yo no soy tu juguete. La colección de las almas es un pasatiempo caro”. Entonces me desperté”.