Hace ya muchos meses que descubrimos a , neozelandesa con nombre maorí. Es cierto que ella se hizo famosa en todo el mundo por haber intervenido en el famoso vídeo de Gotye -su amigo- en ‘Somebody That I used to know’, pero su “opera prima”, el fenomenal álbum “Vows”, ya escribí que era bastante más interesante que el del propio Gotye.

Así que tenía  ganas de verla en un escenario . No entendí como los organizadores la metieron en el escenario B, cuando en el A estaban coñazos absolutros como Deus y, sobre todo, King of Convenience, pero esto es lo que hay en este país.

Kimbra es ya una autentica estrella encima del escenario. Tiene muy bien engrasado a su grupo, porque no es nada facil desarrollar toda una programación ya computada en un ordenador con y adaptarla  al batería Stevie Mc Quinn para que responda como una máquina. Fagan Wilcox, el teclista, es el músico que le da confianza a ella.

Kimbra tiene un voz maravillosa, un timbre increíble. Me recordó a veces a una Bjork todavía mejor , cuando la islandesa era algo grande. Kimbra se mueve fácil por el escenario, tiene mucha personalidad y , por encima de todo, están su voz y su excelentes canciones.

La conocí personalmente apenas unos cinco minutos después de haber actuado. Es un encanto, como algo natural como no se podía esperar otra cosa de una chica  guapa y con un enorme talento.

Me dijo que , al contrario de Gotye , ella tiene con treinta canciones para un nuevo album. Que está deseando terminar esta larga gira y meterse en el estudio, aunque en enero del año que viene va a hacer todos los festivales veraniagos habidos y por haber en Australia, donde se ha establecido finalmente, en Melbourne.

Por supuesto, se siente muy agradecida por Gotye :“¿Como me va a perjudicar haber salido en el vídeo?”.

Tiene toda la razón. Sería absurdo. Kimbra es ya algo más que una promesa.