EL EXTRAÑO SEGUNDO ALBUM DE ADELEHubo un momento en que parecía que era el salvador de la industria discográfica. Hasta tal punto que lo quería hacer vicepresidente de la compañía. Pero, al final, tras un acuerdo y la compra de su propio sello, Rubin decidió darle su corazón a los japoneses de Sony. Se dice que por tres cifras, en millones.

Rubin tuvo la inteligencia de mirar hacia Europa, hacia Londres y apostar por las nuevas promesas, aunque fueran americanas exiliadas en el Reino Unido. Eso pretendía ser aún mejor.

El primer fichaje. Muy caro, que además, no le ha salido muy bien, fue  Gossip, con la maravillosa Beth Ditto. El grupo  no ha alcanzado el nivel de ventas que se pretendía. No había que ser muy listo para saber que esa especie de Yazoo del siglo XXI era difícil que pudiera funcionar en los Estados Unidos de la era del Tea Party.

Como Rubin sigue muy gordo, a pesar de las curas de adelgazamiento, el segundo fichaje para los millones de Sony también estaba metida en kilos. Se trataba de , la cantante de 20 años,  de” mucho peso”, que nos cautivó con su maravilloso ‘Chasing pavements’ del  increíble compositor que es Eg White.

Rick Rubin empezó la producción del segundo álbum de Adele, que definitivamente ha tomado el nombre de “21” – cuestión de la edad cuando empieza a grabar los álbumes-, pero no lo ha terminado él mismo. Lo ha cedido a Paul Epworth, que le ha escrito la canción estrella, su nuevo single, titulado ‘Rolling in the deep’.

Dice Adele que ha descubierto un nuevo mundo al hacerle escuchar artistas como Lady Antebellum, Neko Case, Steel Drivers e incluso Alisson Kraus.

No sé. Me temo lo peor. Como ocurrió con Gossip. Y es que Rubin siempre aplica su formula. Convence a los grandes artistas que desnuden sus canciones, pero, ¿que hacer cuando no tiene grandes artistas, grandes estrellas?.

Encima a Adele, en Norteamerica, con su ‘Chasing pavements’ dada la letra y el lenguaje, lo tomaron como una canción de lesbianas. En fín, …

Abajo, la sensacional ‘Chasing pavements’.