EL EXTRAÑO CASO DE TAKE THAT

El otro día me detuve a leer en un periodico inglés un artículo sobre Take That. Era casi un panegírico sobre los valores del quinteto, pero cuando llegué a un pasaje en que se refería al hecho de que estabamos ante el fenómeno de un autentico supergrupo, se me encendieron los ojos. ¿Un supergrupo?. Eso estaba reservado a Cream, C,S,N&Y, Blind Faith, Led Zeppelin, etc…

Pero ayer, la industria británica daba el increíble dato de que Take That habían vendido 237.000 copias de su álbum de resurrección, “Progress”.

Record absoluto de ventas en la historia de la venta de álbumnes en el Reino Unido. Ni los Beatles ni U2 ni Oasis en sus mejores días. Además, con un mundo pirata y crítico económicamente.

Pero no sólo eso. Anteriormente, ya nos habíamos quedado sorprendidos en saber que habían vendido millón y medio de tickets en un suspiro para la gira que preparan. Increíble.

¿Un supergrupo?.

El grupo tiene 20 años, acaba de cumplirlos. Aunque en medio está el final del grupo, en julio de 1995, cuando se hartó de las canciones ñoñas de , en medio de una crisis de abuso de drogas y con el mal consejo o quizá bueno de George Michael para que abandonara el grupo.

Robbie Williams, en realidad, ya tenía un contrato con la EMI, que fue la compañía que le pagó 200.000 libras esterlinas al manager de Take That para la libertad de Robbie.

El “ñoño” Gary Barlow estaba seguro de su éxito en solitario. Era el compositor de los éxitos  de la “boyband”, el autor del formidable ‘Back for good’. Tras dos álbumes, se dió cuenta que no tenía nada que hacer. Hace cuatro años llamó a sus tres viejos amigos -a Robbie, obviamente,no- y volvieron a triunfar.

Pero la decadencia de Williams, sus errores, sus apuestas lejos de EMI y la propia crisis de la compañía, le empujó a volver al grupo. Algo que hizo oficialmente el pasado mes de julio.

Me he puesto a escuchar al “supergrupo”, a escuchar este sexto álbum, “Progress”. Ante mi sorpresa de trata de un excelente trabajo, incluso es un brillante disco de pop. ¿Quien lo ha hecho?, me pregunté. La respuesta, Stuart Price. Entonces, lo entendí todo. Es el mejor productor en plan de programación digital.

En el álbum, vuelve a proliferar las grandes melodía de Gary Barlow. Pero también las de Mark Owen y las letras de Robbie Williams. Mi favorita en el álbum, la fenomenal ‘What do you want from me’, que  es un perfecto ejemplo de que el pop vive los momentos que vivimos. Ni buenos ni malos. Es decir, Take That, el supergrupo del siglo XXI.

No sé si afortunadamente, en nuestro país, se sigue pensando que se trata de un grupo de niños estúpidos, guapos y pop de infima categoría. Pero eso ya no cuela.

Abajo, el tema estrella, ‘The Flood’, que parece un clip publicitario de la Olimpiada en Londres, en el 2012.