una de sus últimas fotos, con gafas

Sucedió el 16 de enero de este año, pero la noticia se dio a conocer ahora. Dave Holland, quien fuera batería de Judas Priest, falleció a los 69 años por causas aún desconocidas. Holland murió en una pequeña localidad española en  Lamas de Campos, Lugo, en  Galicia, donde  se instaló después de haber pasado una temporada en prisión.

Dave estuvo en el grupo durante 10 años, participó en una de las mejores épocas de la banda en discos como “British Steel”, de donde se desprendieron hits como “Breaking the Law”; también en el “Point Of Entry,” Screaming For Vengeance, el  álbum de 1982 del que podemos resaltar “Prisioner of Your Eyes”, así como uno de sus discos más exitosos, Turbo y terminó su carrera en Judas con Ram it Down.

En 2004 , Dave Holland se vio envuelto en una serie de escándalos debido a una acusación que lo llevaría a pasar algunos años en prisión y que acabaría  su exitosa carrera como baterista. Un joven de 17 años que era su alumno lo acusó de abuso sexual e intento de violación, cargos por los que fue declarado culpable. Después de la acusación de su alumno surgieron algunos cargos más con testimonios de siete mujeres y cinco hombres, por los que su condena llegó a ocho años en prisión.

Después de esta temporada en la cárcel, el músico inglés se refugió en una localidad tranquila,  a pasar los que serían sus últimos años de vida; según algunas publicaciones, era un vecino tranquilo, al punto que casi pasó inadvertido. Muy pocas personas sabían de su trayectoria hasta ahora, con la noticia de su muerte.

Holland residía en la Montaña luguesa desde hace años.  Se desconocen las causas de su muerte, aunque sí  se sabe que sus restos fueron incinerados.

También su presencia en Lamas de Campos resultó durante todo este tiempo de lo más discreta, de ahí la sorpresa por la noticia de su deceso, es más, por la de su presencia en la provincia de Lugo, conocida por muy pocos. Los vecinos que sí lo trataron comentaron se era una persona muy amable y correcta.

Dave Holland forjó gran parte del sonido que conocemos de Judas Priest, pues la forma en la que tocaba la batería delimitó el ritmo que convertiría a la agrupación encabezada por Rob Halford en un referente para diferentes generaciones.