Ya es significativo que el grupo escocés Glasvegas utilice la expresión Euphoria para proclamar el anuncio de su segundo álbum.

Exiliarse en Santa Mónica, en Los Angeles, con la vista puesta en el mar, alquilando una casa en plan comuna, ha funcionado. En cuatro meses  de estancia, llegaron a maquetar canciones de indudable calidad.

Con las “demos” en la mano, se metieron en un estudio de Londres, con Flood y el resultado es este significativo segundo álbum, finalmente titulado “Euphoric/ Heartbreak”, con la decisión de ‘Take my hand' como tema estrella, canción que no paremos de ponerla en nuestra página.

Incluso la presencia de la nueva batería, la sueca Jonna Lofgren ha sido muy decisiva para el  nuevo sonido del grupo, más épico, más grande, más espectacular.

Sobre todo, en temas como ‘Pain Pain', ‘Never again' o ‘Shine like stars'. La voz del líder James Allan también suena más poderosa.

Glasvegas se iniciaron con un notable álbum, excesivamente adornado por los exagerados críticos ingleses, que llegaron a decir que Glasvegas era ya el mejor grupo del mundo. En fín, exageraciones para marear la perdiz.

Lo que ocurrió es que las ventas no estuvieron acordes con las pretendidas fortalezas de las críticas. Hubo humildad de trabajar en canciones, de entretener la responsabilidad con la calidad y el resultado es este segundo álbum.

Abajo, el gran ‘Take my hand'.